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¡Votemos por el cambio interior!

04/04/2013 13:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A pocos días para las elecciones presidenciales en Venezuela, el cambio interior se presenta como una alternativa para colaborar con el desarrollo del país y promover el bienestar individual y colectivo. He aquí algunas herramientas para lograrlo

En Venezuela, más de 18 millones de ciudadanos estamos convocados nuevamente el próximo 14 de abril para elegir al sucesor del fallecido presidente, Hugo Chávez. Para un sector del país, esta elección representa la posibilidad de dar continuidad al legado que dejó el líder revolucionario, al que han llegado a mencionar como ‘el redentor de los pobres’ o ‘el segundo Libertador’. Para otro bando, los comicios reflejan la oportunidad de complementar o modificar las políticas socialistas aplicadas por el mandatario durante 14 años, con las ideas del llamado modelo ‘progresista’ que sugieren los factores de oposición. Otros, un poco desesperanzados, se conforman con engrosar la lista de los ‘Ni-Ni’, retractándose de participar en los quintos comicios presidenciales que se celebrarán en la nación desde 1998.

Wikipedia estima que en términos de política, ‘una elección es un proceso de toma de decisiones en donde los ciudadanos votan por sus candidatos o partidos políticos preferidos para que actúen como representantes en el gobierno’. También la define como ‘la esencia y parte principal de un sistema democrático’. Sin embargo, lo que la mayoría de los venezolanos aún no advierte es que, a pesar de que las elecciones son una estrategia implementada por los gobiernos democráticos para escoger a un líder que se convierta en vocero de las necesidades del pueblo, la responsabilidad del país no puede depender únicamente de ese líder. Los verdaderos cambios comienzan a generarse en el interior de cada persona, es decir, no requieren de ninguna fuerza exterior para producirse.

A través de su libro ‘Ser más feliz’, el psicólogo y profesor de la Universidad de Harvard, Tal-Ben Shahar, hace referencia a la llamada ‘revolución de la felicidad’, la cual no es más que el cambio de la percepción material a la percepción de la felicidad. El autor explica que dicho cambio es mental y, por consiguiente, interno.

¿En qué consiste el cambio interior?

Cambiar interiormente implica tomar conciencia de nuestros pensamientos, palabras y obras, con la intención de alcanzar niveles individuales y colectivos de bienestar y felicidad. El pensador y político indio, Mahatma Gandhi, lo resumía en la frase ‘sea el cambio que quiere ver el mundo’.

Tras la muerte del ex presidente Chávez, es inevitable que los ojos de la comunidad internacional se mantengan sobre Venezuela, más aún, cuando hay intereses tan vitales para la economía mundial, como el petróleo y los recursos minerales con los que cuenta el país. Por ende, más allá de acudir a las urnas para medir qué sector logra el mayor respaldo popular, expresado en votos, es menester que reflexionemos, como ciudadanos, sobre las acciones que podemos emprender en estos tiempos de adversidad, para impulsar esos cambios que anhelamos para el país y convertirnos en una sociedad más organizada y próspera.

Los verdaderos cambios comienzan a generarse en el interior de cada persona, es decir, no requieren de ninguna fuerza o agente externo para producirse

¿Cómo lo logramos?

El poeta británico del siglo XVII, John Dryden dijo: ‘Primero forjamos nuestros hábitos y luego nuestros hábitos nos forjan a nosotros’. Es así como hemos caído en el error de repetir conductas que aunque no concuerdan con los valores que nos inculcan en la escuela, el hogar o través de nuestras instituciones, los seguimos repitiendo de forma continua, tal vez por comodidad o por la mentalidad de ser ‘más vivos’.

¿Cuántas veces hemos acelerado el vehículo para pasar cuando la luz del semáforo ha cambiado a rojo?, ¿Cuántas veces cruzamos la calle sin utilizar el rayado peatonal?, ¿Cuántas veces hemos discutido con un familiar o vecino por opiniones políticas, cuántas otras hemos ofendido a alguien cuando transitamos en la vía, cuántas más hemos olvidado dar un saludo o simplemente, llegamos tarde a una cita? Sí, nos hemos acostumbrado a vivir bajo las malas costumbres y a desechar las buenas, pero todo cambio es posible si existe voluntad.

Les propongo entonces comenzar con lo más sencillo, fomentando el respeto y la tolerancia desde nuestros hogares. Si hemos dejado de hablarle a algún miembro de la familia, un vecino o colega por diferencias políticas, iniciemos extendiéndole la mano u ofreciéndole un abrazo fraternal. Si hemos realizado comentarios ofensivos haciendo uso de las redes sociales, ofrezcamos una disculpa sencilla; recordemos que rectificar es de sabios. Si somos impuntuales, procuremos organizar mejor nuestro tiempo. Si nos sentimos agredidos en el trabajo o en nuestro círculo social por pensar distinto, conversemos con nuestros compañeros de forma honesta y objetiva. No permitamos que las desavenencias partidistas nos mantengan excluidos de nuestros núcleos de relaciones primarias.

Asimismo, accedamos a participar de forma más activa en el mantenimiento de nuestras comunidades y propiciemos la convivencia ciudadana. Comencemos a practicar el reciclaje en casa para solventar el problema de la basura. No arrojemos desperdicios a la calle o cuerpos de agua. Respetemos las normas de tránsito. Utilicemos el casco de seguridad para desplazarnos en vehículos motorizados. Crucemos la calle por el rayado peatonal. Evitemos escuchar música a alto volumen que propague la contaminación sónica o interrumpa el descanso de nuestros vecinos.

Un país se transforma en la medida en que sus ciudadanos comienzan a hacerlo. Debemos entender que la paz y la felicidad de Venezuela no se producirá por la escogencia de un líder, la distribución de las riquezas a las masas o las competencias entre unos y otros, sino por la voluntad que tengamos cada uno de nosotros para aportar un grano de arena a la reconciliación nacional mediante la modificación de nuestros patrones internos de conducta. ¡Votemos desde ahora por nuestro cambio interior!


Sobre esta noticia

Autor:
María Andreina Tovar (2 noticias)
Visitas:
583
Tipo:
Opinión
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