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La verdad de Ramiro Valdez

24/02/2010 10:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"Si Chavez No Fuera Tan Ingenuo"

La versión oficial de que ha venido a dirigir una comisión técnica para enfrentar la crisis eléctrica que sufre el país, no se sostiene, pues cabría preguntarse por qué no ha resuelto la penuria de la electricidad en Cuba en donde ésta alcanza niveles dramáticos. Pretender que un personaje de la jerarquía del comandante Ramiro Valdés se instale en Venezuela a la cabeza de una delegación para resolver problemas de ingeniería eléctrica, sobre todo, proviniendo un país en donde la penuria de energía eléctrica es dramática.

Ramiro Valdés es actualmente ministro de Informática y de Comunicaciones -un espacio vital para cualquier régimen totalitario-, también vicepresidente del Consejo de Estado, vicepresidente del consejo de Ministros, miembro del Buró Político del Partido comunista, además de ostentar el título que confiere la pertenencia a la cúspide de la pirámide de la oligarquía castrista: comandante de la Revolución y Héroe de la República. Para que Fidel Castro, quien lleva directa y personalmente el manejo y la asesoría del gobierno de Hugo Chávez, decidiera enviar a Venezuela un procónsul de ese nivel, significa que consideró necesaria una presencia de alta jerarquía y competencia, debido a la situación de crisis que enfrenta su pupilo venezolano. La llegada de Ramiro Valdés coincide con el cambio de gabinete, y la puesta en órbita de “verdaderos revolucionarios” para crearle las condiciones al procónsul, de contar con gente de “patria o muerte”.

El teniente coronel ha logrado defenderse y capear temporales delicados

El Teniente coronel ha logrado defenderse y capear temporales delicados, gracias a la comunicación permanente con Fidel Castro y con los asesores cubanos que controlan gran parte de la administración, del gobierno y de las Fuerzas Armadas. En La Habana, en donde tienen muy bien estudiada la psicología del venezolano, se sabe que con un manifestante asesinado desde una moto por un desconocido, se puede paralizar un movimiento de protestas. Pero resulta que en las últimas semanas, se ha demostrado que, en particular estando los estudiantes, se está pasando a una nueva fase de lucha: se ha logrado mantener un discurso más coherente, y, pese al acoso a los alcaldes y gobernadores de oposición, la existencia de esos espacios ha generado un sentimiento de seguridad que antes no existía en el seno de la oposición. Se está aprendiendo a hacer política, al mismo tiempo que el descontento, y la situación económica, la degradación de la vida, la inseguridad creciente, están llevando a una situación con visos insurreccionales.

No ser equiparado con las dictaduras latinoamericanas, siempre ha sido una de las mayores preocupaciones de Fidel Castro, porque haría derrumbar el mito de la Revolución. Ha reprimido más que cualquier régimen dictatorial del continente, ha establecido una dictadura vitalicia, la más cruel de la historia de esa parte del mundo, que tiene récord mundial de longevidad, y que ha convertido en una monarquía de hecho, pues impuso una línea de sucesión según ese mismo modelo. Longevidad que se explica por la calidad del control y de la represión que ha impuesto el castrismo a la sociedad cubana. Sin temor a equivocarnos, la represión en Cuba es el mayor logro de la Revolución; es una materia en la que el castrismo ha logrado un grado indiscutible de excelencia y ello se debe en gran medida a las dotes de represor del comandante Ramiro Valdés que aplicó, desde el comienzo del régimen, una represión sutil, discreta, silenciosa, poco visible, dotada de métodos modernos. Ramiro Valdés, ha participado en todos los episodios emblemáticos de la Revolución: participó en el asalto al cuartel Moncada, fue expedicionario del Granma, veterano de la Sierra Maestra, en donde se ganó el grado de comandante, desde la toma del poder ocupó cargos de responsabilidad militar, relacionados con la represión. Como Ministro del Interior, de 1961 a 1969, liquidó físicamente la primera oposición que surgió en la isla contra el castrismo, que fue bastante numerosa, convirtiéndose para los cubanos en el símbolo del terror. Se ensañó particularmente contra la juventud; los jóvenes eran apresados por llevar pelo largo, pantalón con pata de elefante o minifalda, o escuchar a los Beatles. Bajo su inspiración, se crearon las Unidades Móviles de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo donde eran concentrados jóvenes rebeldes, homosexuales, lesbianas, testigos de Jehová, o quienes ostentaran “debilidades ideológicas”. En aquella época Cuba era frecuentada por la intelectualidad del mundo entero, pero nadie se enteró de la represión que azotaba a los cubanos, pues era invisible, sin embargo era masiva. Fue el período en que hubo hasta 70.000 presos políticos en la isla. Ramiro Valdés fue segundo jefe, el jefe era Ernesto Guevara, de la temible Cabaña, en donde se practicaban los fusilamientos.

Fidel Castro, quien lleva directa y personalmente el manejo y la asesoría del gobierno de Hugo Chávez

Una vez liquidada la oposición, Ramiro Valdés continuó ocupando cargos de alto nivel en la jerarquía del régimen. De 1969 a 1972, fue ministro de las FAR. De 1979 a 1985, volvió a ejercer el cargo de ministro del Interior, en un período que, precisamente, coincidió con una atmósfera de malestar y de protesta en la población. Luego se convirtió en militar de negocios, pues las Fuerzas Armadas, bajo la instigación de Fidel Castro, se convirtieron en el poder económico de la Isla. La presencia oficial de un procónsul cubano de ese perfil en Venezuela, le hará la tarea más ardua a los demócratas venezolanos. A partir de ahora Venezuela será sometida a un régimen de control y de represión sofisticada, difícil de imaginar y de discernir. ¿Logrará doblegar el carácter levantisco de los venezolanos como lo logró en Cuba? La esperanza que queda es que en América Latina los castristas, pese a las tragedias que han suscitado, siempre han terminado fallando. Si Hugo Chávez no fuera tan ingenuo en materia castrista, no debería sentirse muy seguro en la cercanía de semejante máquina de poder, porque es evidente que no da la talla.


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Autor:
Jose F. Medina (12 noticias)
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