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El 'surrealismo' se apodera de la defensa de los acusados de la matanza de Gdeim Izik, el juicio continúa en Rabat

10/05/2017 03:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El juicio contra los acusados de asesinar a diez miembros de las fuerzas de seguridad y uno de Protección Civil de Marruecos, en los sucesos de Gdeim Izik de 2010 ha entrado en la fase de declaración de testigos. El surrealismo se ha apoderado de los abogados que representan a los acusados

Ayer era el momento previsto para que comenzaran a declarar estos funcionarios públicos puesto que ni la Fiscalía ni los abogados de los familiares de las víctimas, entre los que se encuentra el español Lorenzo Peñas, opusieron objeciones a la petición de los abogados que defienden a los acusados de los ataques en Gdeim Izik y El Aaiun durante los que se produjeron los asesinatos, algunos especialmente abyectos, y que terminaron con el degollamiento de uno de los policías y el conductor de una ambulancia; además de decenas de miles de euros en daños mediante la quema de edificios, viviendas, vehículos y la destrucción de patrimonio público y privado.

Durante todo el día tuvimos que vivir el surrealismo de una sesión judicial en la que todo parece orientado a hacer un juicio tan permisivo en las formas en favor de los acusados que hasta se incumplieron las normativas de orden público durante las sesiones de juicio. Se permitió, sin que se adoptaran medidas, que los acusados gritaran e insultaran a los policías que fueron llamados a declarar y que finalmente no declararon. Un tribunal, entregado incluso a bromear con los abogados, letrados de un lado y otro manteniendo gestos que en cualquier Sala de Justicia razonablemente respetuosa con las víctimas y con el procedimiento no se permitirían. ¿Alguien imagina que en la Audiencia Nacional un terrorista pudiera vejar a las víctimas, insultar a los policías durante sus declaraciones sin que el presidente de la Sala ordene reducir y expulsar de la misma al terrorista?, pues todo eso se vio ayer en el Tribunal de Apelaciones de Rabat. Peor aún, los acusados con sus griteríos y los abogados con sus maniobras surrealistas, consiguieron que en toda una jornada maratoniana, no declararan los funcionarios públicos.

La indolencia del Tribunal hace pensar a éste observador que por momentos, los jueces y el conjunto de abogados, parecen olvidar que en la Sala se encuentran las viudas, los huérfanos, los hermanos y los padres de los asesinados. Para algunos periodistas y otros tantos observadores de los que siguen los intereses del Polisario -como si de este movimiento guerrillero emanara la única verdad- es normal que nada de esto importe, ni las víctimas ni sus familias, pues llegan a afirmar -sin que se atisbe un mínimo sonrojo en sus rostros- que los muertos nunca murieron, que las imágenes que todos hemos visto son una invención y que todo esto se enmarca en una pelea política entre el Frente Polisario y Marruecos a costa del expediente del denominado 'Sahara Occidental' y, por ende, aquellos asesinatos, si se produjeron, son la consecuencia de una acción de defensa de quienes mataron, degollaron, orinaron sobre los cadáveres, como si una ideología pudiera justificar semejante actuación.

Los métodos que utilizaron los autores de los asesinatos -sean o no los acusados- fueron, en efecto, un adelanto de la 'Primavera Árabe' como dice Chomsky; es verdad, fueron el adelanto de lo que hemos visto en Siria donde el terrorismo jihadista se apropió del conflicto y desplegó la violencia más cruel que el mundo contemporáneo ha conocido.

El Tribunal permitió sin adoptar medidas que los acusados insultaran a los testigos policiales, les gritaran y ni siquiera fueron expulsados de la sala

Cuando fue llamado el primer testigo policial, insisto que son testigos citados por la defensa de los acusados, fue el momento en el que los abogados de éstos tomaron conciencia de la idiotez jurídica que suponía que ellos mismos sometieran ante el tribunal la ratificación de las actas de las investigaciones, ratificación que ha de hacerse bajo la fórmula de la declaración de testigos, es decir, bajo juramento; por lo que se incorpora como una carga probatoria que se ha de tener en cuenta sí o sí por parte de los jueces que dictarán sentencia. Es evidente que los acusados comenzaron a maniobrar para que no se produjera la declaración. Los abogados defensores entraron rápidamente en la dinámica marcada por los detenidos y con argumentos torpes y de una simplicidad retórica rayana en el ridículo pidieron al Tribunal que los funcionarios no prestaran juramento y que su declaración fuese solo tenida en cuenta como meras informaciones. La Ley procesal penal marroquí, evidentemente, es taxativa como corresponde al conjunto del Derecho Penal y excluye la posibilidad de que alguien que va a prestar testimonio en un juicio no lo haga bajo un juramento solemne. Cuando tal petición, después de varias horas de un debate fatuo, fue inadmitida por el Tribunal, el testigo -un responsable policial- fue llamado a prestar juramento; ya estaba con la mano derecha levantada para hacerlo, se le preguntó si tenía amistad o enemistad manifiesta con los acusados, de nuevo -entonces- los abogados pararon el momento y pidieron al tribunal que se preguntara lo mismo a los acusados. No crea el amable lector que es una broma pesada de quien escribe, tal cual se lo cuento así sucedió. De nuevo horas de discusión. La legislación procesal penal tan solo prescribe de forma tasada que esa pregunta se realice al testigo y nada más; es lógico puesto que siguiendo la absurda tesis de los abogados de la defensa, todos los testigos que resultaran negativos a los intereses de los acusados podrían ser impugnados por enemistad manifiesta y, especialmente, los policías que detienen a los delincuentes. Cosa diferente es que se hubiere sustanciado un procedimiento en el que los policías hubiesen sido condenados por persecución, torturas, pero no es el caso. El razonamiento de la Defensa nos llevaría a la ridícula situación de que ningún policía podría ratificar sus diligencias policiales ante los tribunales.

Toda la jornada fue así, un puro despilfarro de tiempo, una desconsideración a las víctimas que diez años después siguen esperando que se haga justicia; diez años en los que la muerte de once servidores públicos parece que sólo importa a sus familiares. Ver cada día a las madres, a los huérfanos, a los hermanos y a los padres de los asesinados causa dolor a cualquier conciencia rectamente formada. Me recuerda al olvido y el obstracismo al que fueron y son sometidas las víctimas españolas del Frente Polisario, asesinados, mutilados, secuestrados que han resultado ser reconocidas como víctimas del terrorismo pero de las que nadie habla, a las que nadie en el Estado español se reivindica. También en esto de ser víctimas de la violencia hay víctimas de primera y de segunda.

Pero en Maruecos se ha optado porque el juicio siga por estos derroteros, no podrán decir los abogados de los acusados (de hecho reconocen y agradecen al tribunal su permisividad) que no están teniendo todo el margen para su trabajo, no podrán decir los observadores del Frente Polisario, y algunos periodistas españoles que el juicio no se desarrolla con las formas más favorables para los acusados que entran cada día gritando sus reivindicaciones, que han descrito los hechos de Gdeim Izik como un acto de heroes.

No les hablaré de los tres testigos de la defensa que prestaron declaración el día antes, desmintiendo incluso a los acusados, lo que causó estupor puesto que su relato fue desmentido en la misma declaración por sus testigos. Pero en fin, pase lo que pase, se diga lo que se diga en el juicio, quienes sólo quieren conocer una versión seguirán diciendo lo que sea con tal de mantener el discurso de los de siempre. En el juicio, por cierto, los periodistas que luego escriben, leen o escuchan no están presentes nada más que a ratos, da igual la crónica ya está hecha.

Los abogados de los acusados llaman a declarar a los testigos policiales y luego pretenden que no presten testimonio bajo juramento y los intentan recusar

 


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Autor:
Chema Gil (194 noticias)
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Reportaje
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