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Supersticiones de cine para el viernes 13

13/11/2020 06:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Ha llegado el día más terrorífico del año, lectores: si vais de acampada y os gusta el despendole, os aconsejamos que os quedéis en casita porque hoy es nada menos que viernes 13.

Vale: pensar que este día da mala suerte es una cosa más anglosajona que ibérica, Jason ha muerto tantas veces en la pantalla que ya estará cansado de asesinar y en el fondo esto no deja de ser una superstición. Pero ahí queríamos llegar, porque las supersticiones, las habladurías y leyendas urbanas de cariz sobrenatural son una materia prima estupenda para el cine de terror. Si eres de los que preferiría ser atropellado por un camión antes que pasar por debajo de una escalera, o si se te muda la color cuando se te cae un puñado de sal al suelo, será mejor que no sigas leyendo...

No salgas de casa en viernes 13

Las películas: Viernes 13, sus secuelas, su serie y su remake

Su origen: En los países anglosajones, el viernes 13 es el equivalente a nuestro martes y 13 ("ni te cases, ni te embarques") como día oficial de mala suerte. Tanto el penúltimo día de la semana inglesa como el número que va después del 12 se consideran desafortunados desde tiempos inmemoriales, por razones tanto religiosas (la muerte de Cristo en Viernes Santo) como numerológicas. Pero la asociación con la fecha data, como pronto, del siglo XIX.

¿Qué pasa si la incumples? Pues que llega Jason Voorhees con su máscara y su machete para hacerte picadillo. Practicar sexo y consumir drogas cerca del campamento Crystal Lake parece un requisito imprescindible, pero mejor no tientes a la suerte...

No te metas con una bruja

La película: Arrástrame al infierno

Su origen: Tan temidas como odiadas, las mujeres sospechosas de brujería fueron cazadas por millares en Europa central al menos hasta el siglo XVIII. Se supone que esta figura deriva de las hechiceras y curanderas de la Europa precristiana, capaces tanto de cosas buenas (salvar una cosecha, asegurar un buen parto) como de arruinarte la vida si las hacías enfadar.

¿Qué pasa si la incumples? Para escarmentar en cabeza ajena, nada mejor que ver el caso de Alison Lohman en la película de Sam Raimi. A fin de evitar spoilers no entramos en detalles sobre el argumento, pero dejémoslo en que una buena forma de cabrear a una bruja moderna es negarle una prórroga de la hipoteca.

Evita a los gatos negros

La película: Black Cat

Su origen: Venerados en el antiguo Egipto y considerados como preciadas mascotas en la Roma clásica, los felinos caseros sufrieron una drástica merma en su reputación durante la Edad Media. Considerados el animal por excelencia de brujas y hechiceras, a veces eran quemados y torturados en público para simbolizar el triunfo del cristianismo sobre el Maligno. Luego, para colmo, llegó el espabilado de Edgar Allan Poe, quien (aunque gatófilo confeso) remató la faena con uno de sus mejores cuentos de terror.

¿Qué pasa si la incumples? Dejando aparte ejemplos como los de Satanás (con Bela Lugosi y Boris Karloff) y el episodio correspondiente de Historias de terror de Roger Corman (basado en el cuento de Poe), el ejemplo más acabado está en este filme de Lucio Fulci, en el cual un gato telépata ejerce como asesino en serie. Miau...

Ni se te ocurra hacer una ouija

La película: Witchboard, Ouija, Ouija: El origen del mal...

Su origen: Popularizada por el auge del espiritismo en la época victoriana, la tabla con letras y números es el único artefacto relacionado con el ocultismo que está (o estuvo) disponible en jugueterías, contándose entre sus fabricantes la mismísima Parker Brothers. A diferencia del Monopoly, sin embargo, las leyendas urbanas sobre los malos rollos que puede traer su uso son innumerables. Sin ir más lejos, ¿recuerdas cómo contactaba con Satán la niña de El exorcista?

¿Qué pasa si la incumples? Cutre hasta para los estándares del terror de serie B, Witchboard nos presenta a un espíritu maligno que, tras ser despertado del Bajo Astral por la tabla de marras, busca un cuerpo libre de cargas y gravámenes para reencarnarse y matar adolescentes al por mayor. Qué poco original. Mucho mejor que le des una oportunidad a Ouija: El origen del mal, precuela mucho mejor que su rama madre (Ouija) gracias al siempre eficaz Mike Flanagan.

No repitas un nombre delante de un espejo

La película: Candyman y secuela

Su origen: Cuando ibas al cole, seguro que escuchaste algo así: "Pon unas tijeras dentro de un libro, di 'Verónica' tres veces, y te morirás del susto". Pues esto es similar, pero en anglosajón. En los países de habla inglesa, la práctica desaconsejada es mirar al espejo y repetir tres veces "Mary Worth" o "Bloody Mary". Curiosamente, ambas leyendas urbanas aluden, se supone, al nombre de una chica que se suicidó.

¿Qué pasa si la incumples? Siempre aficionado a buscarle tres pies al gato, Clive Barker (guionista) mezcló esta habladuría con conflictos sociales, raciales y urbanísticos, amén de cambiar el nombre y la historia del espíritu maligno. En el filme original, Virginia Madsen se volvía tarumba tratando de hallar la verdad tras la leyenda.

Si eres actor, nunca digas 'Macbeth'
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La película: Terror en la Ópera

Su origen: Tratándose de una de los textos de William Shakespeare más colmados de terror y mal rollo (y con brujas, encima), no es raro que la 'Obra Escocesa' arrastre consigo una carga de mal fario que dura siglos. Dice la leyenda que, si la llamas por su nombre en un ensayo de la Royal Shakespeare Company, tus compañeros de reparto no te volverán a dirigir la palabra en la vida: la próxima vez que hablemos con Kenneth Branagh le preguntaremos si es verdad. A riesgo de que nos mande a freír espárragos.

¿Qué pasa si la incumples? Resulta que, además de una obra teatral, la tragedia que empieza por "M" también es una ópera de Giuseppe Verdi. Y en la película de Dario Argento, la soprano Cristina Marsillach se veía presa de un psicópata que la obligaba a presenciar sus crímenes. ¿Casualidad?

No abras una caja si no sabes lo que hay dentro

La película: Hellraiser y secuelas

Su origen: Los recipientes misteriosos tienen mala fama desde que los griegos inventaron el mito de la Caja de Pandora, en cuyo interior se albergaban todos los males del mundo. Sólo es necesario visitar una tienda de artículos de broma para saber que algo de verdad hay en todo ello. Ahora bien, si mezclamos esta leyenda con el Cubo de Rubik nos sale algo bien tenebroso... Tanto como sólo puede serlo una creación de Clive Barker.

¿Qué pasa si la incumples? ¿Ves esa cajita de madera tan chula, llena de piezas móviles? Pues no la toques. No la mires siquiera. Sal pitando de donde estés, y reza porque no haya caído en manos de algún incauto que haya invocado a los Cenobitas, cuya dimensión se comunica con la nuestra a través de este artefacto. Si escuchas a alguien decir "¿Qué se le ofrece, señor?" lo sentimos mucho: estás frito.

No te mudes a una casa edificada sobre un cementerio

La película: Poltergeist

Su origen: Según parapsicólogos y espiritistas varios, los fantasmas son espíritus que han quedado atados al mundo material debido a un hecho traumático o violento. Suponer que los camposantos deben estar llenos de casos así es tan fácil como sumar dos y dos. Y si a los difuntos se les ha privado de sus moradas para levantar una urbanización, pues...

¿Qué pasa si la incumples? Si los fantasmas del lugar son del tipo clásico, te acosarán con sus sábanas y sus cadenas. Si han evolucionado con los tiempos, entonces lo mejor que puedes hacer es tirar la televisión por la ventana y hablar con tu inmobiliaria de referencia para que te devuelvan el dinero. Haznos caso, sabemos de lo que hablamos.

Si te muerde un lobo, reserva plaza en la perrera

La película: El hombre lobo, en todas sus encarnaciones

Su origen: Sea por la rabia (una plaga muy seria antes de Louis Pasteur y sus vacunas), por la hipertricosis (enfermedad que causa un crecimiento incontrolado del pelo) o por lo que sea, lo cierto es que la licantropía era uno de los mayores miedos de la Europa medieval. Una vez mordido por un ser lupino, la víctima caería presa de una maldición que le convertiría en bestia feroz con cada luna llena. Claro que, en esa tesitura, sobrevivir ya es una suerte.

¿Qué pasa si la incumples? Pues que más te vale que ninguno de tus vecinos tenga balas de plata a mano. Que se lo pregunten a Lon Chaney Jr., a Paul Naschy o (en términos más modernos) a Benicio Del Toro.

Evita el color amarillo

La película: El bosque (más o menos...)

Su origen: De nuevo nos encontramos con una superstición procedente del mundillo teatral. Según cuenta la leyenda, al dramaturgo francés Molière le dio un patatús cuando interpretaba su obra El enfermo imaginario, y murió sin sacramentar porque ningún cura quiso asistirle: ¿adivinas de qué color era el vestuario que llevaba puesto?

¿Qué pasa si la incumples? Pues en el mundo real, y si te crees la historia, que te espera mal fario a espuertas. Pero en el filme que nos ocupa el amarillo es un color de buen rollo, mientras que Bryce Dallas Howard y sus convecinos evitan las cosas rojas como la peste. Este M. Night Shyamalan y su manía de hacerlo todo al revés...


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