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Soliloquio de Job

12/06/2015 22:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Job 29 Nueva Versión Internacional (NVI) 29 Job, retomando la palabra, dijo: 2 «¡Cómo añoro los meses que se han ido,

los días en que Dios me cuidaba!

3 Su lámpara alumbraba sobre mi cabeza,

y por su luz podía andar entre tinieblas.

4 ¡Qué días aquellos, cuando yo estaba en mi apogeo

y Dios bendecía mi casa con su íntima amistad! 5 »Cuando aún estaba conmigo el Todopoderoso,

y mis hijos me rodeaban;

6 cuando ante mí corrían ríos de crema,

y de las rocas fluían arroyos de aceite;

7 cuando ocupaba mi puesto en el consejo de la ciudad,

y en la plaza pública tomaba asiento,

8 los jóvenes al verme se hacían a un lado,

y los ancianos se ponían de pie;

9 los jefes se abstenían de hablar

y se tapaban la boca con las manos;

10 los nobles bajaban la voz,

y la lengua se les pegaba al paladar.

11 Los que me oían, hablaban bien de mí;

los que me veían, me alababan.

12 Si el pobre recurría a mí, yo lo ponía a salvo,

y también al huérfano, si no tenía quien lo ayudara.

13 Me bendecían los desahuciados;

¡por mí gritaba de alegría

el corazón de las viudas!

14 De justicia y rectitud me revestía;

ellas eran mi manto y mi turbante.

15 Para los ciegos fui sus ojos;

para los tullidos, sus pies.

16 Fui padre de los necesitados

y defensor de los extranjeros.

17 A los malvados les rompí la cara;

¡de sus fauces les arrebaté la presa! 18 »Llegué a pensar: "Moriré en mi propia casa;

mis días serán incontables como la arena del mar.

19 Mis raíces llegarán hasta las aguas;

el rocío de la noche se quedará en mis ramas.

20 Mi gloria mantendrá en mí su lozanía,

y el arco en mi mano se mantendrá firme." 21 »La gente me escuchaba expectante,

y en silencio aguardaba mi consejo.

22 Hablaba yo, y nadie replicaba;

mis palabras hallaban cabida en sus oídos.

23 Expectantes, absorbían mis palabras

como quien espera las lluvias tardías.

24 Si yo les sonreía, no podían creerlo;

mi rostro sonriente los reanimaba.

25 Yo les indicaba el camino a seguir;

me sentaba a la cabecera;

habitaba entre ellos como un rey entre su tropa,

como quien consuela a los que están de luto.


Sobre esta noticia

Autor:
La Plomada (17665 noticias)
Fuente:
fundacionlaplomada.blogspot.com
Visitas:
46
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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