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La Sociedad Venezolana, ni capitalista, ni socialista

27/05/2011 02:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La sociedad venezolana vive en estos momentos una interesante transformación que esperamos sea para mejorar

La sociedad venezolana no es ni capitalista, ni socialista, es consumista, si es consumista, el problema de esta sociedad es que nos acostumbramos a consumir, tal como consume un embrion de su madre, sin nada a cambio, solo por ser, por existir, porque si, por que me lo merezco y me lo debe dar todo mi padre cacique, asi es la "neo"-cultura del "nuevo" venezolano.

Desde la mas remota pre-historia pre-colombina, los habitantes originarios, dependian de la protección del Cacique, eligido de Dios, quién tenía poder sobre la vida y la muerte.

A los caciques los sucedieron los conquistadores, los nativos, los que quedaron, y mas tarde los esclavos, buscaron el padrinazgo del colonizador, dueño de las tierras, las mujeres, y animales de un terreno llamado hacienda, dueño de las cosechas y de los hijos bastardos. Todos en busca de la protección del amo.

Asi evoluciona la sociedad venezolana, transcurrieron 300 años de esta forma, luego aparecen los primeros intentos libertarios de algunos esclavos y uno que otro criollo "alzao", pero todos ahogados por el poder de la corona en la colonia.

Así llegó la espantosa guerra de independencia, dirijida por los ricos matuanos, los amos, desde Bolívar hasta Sucre, pasando por Páez, Urdaneta y Boves; todos caudillos, todos jefes, seguidos por los que les temian, por los que les adoraban y por los que esperaban la promesa la igualdad y repartición de botines de guerra.

Terminada la guerra de independencia hubo gran cantidad de revoluciones, llenas de jefes que querian el poder, para restaurar la libertad y riqueza de la república y de sus bolsillos. Seguidos por sequitos de adulantes ahijados, aduladores y oportunista en busqueda de la protección y beneficios de estar cerca del jefe de turno. Tener sin trabajar. Ser jefe por adular.

Así llegan los andinos al poder, con Gómez como su mayor representante, 36 años aproximadamente manda el general, con su sequito de protejidos, todos cerca del padre y obedenciendo, para comer bien y obtener los beneficios de estar con el jefe, y temer sus crueles castigos si se molestaba con alguna actitud, impertinencia o desobediencia al amo Gómez.

A la muerte de este, en un corto período dos hombres parecen destinados a cambiar estas costumbres paternalistas y protectoras, de nuevo la infamia del poder por el poder, vuelve a poner de rodillas a la población, cuando otro padre todo poderoso se encumbra en el olimpo criollo y vuelve a crear a su alrededor su séquito de protejidos, favoritos y ahijados.

Derrocada la dictadura, aparece la era democrática, donde los vaivenes del destino, llevan de nuevo a la población analfabeta, sedienta de cariño y amor paterno, al encuentro de los nuevos políticos, a los nuevos amos, jefes y caudillos, protectores y proveedores de todo tipo de vienes.

Toda estas esperanzas sembradas en el subconciente, del "pobre indio", del "pobre negro", del "pobre Juan Bimba", que no quiere trabajar sino tener el beneficio del trabajo gracias al padrino, al amo, al jefe, sin esfuerzo propio, o con un mínimo de este.

Ahora es la revolución quién me lo debe todo y todo debe darmelo, porque yo la puse allí en el poder, para que me dé, comida, casa, ropa, bienes y servicios de mi cuota de petróleo y del poder del padre protector todopoderoso, que me de un empleo, al que asistiré a veces, pero en el que no trabajaré, pero si cobraré completo o me molestaré y hablaré con el padrino para que defienda mis derechos laborales, para comprarme de todo, blackberry, chemis, zapatos, cine, carro, etc, etc, porque el padre todo poderoso todo nos lo debe dar todo.

Pero no debo trabajar, ni estudiar y mucho menos ahorrar, todo lo debo gastar y lo que no puedo obtener me lo tienen que dar.

Esperemos que esta actitud cambie, que la población en algún momento escuche bien, analice y entienda los mensajes que se lazan desde el gobierno actual, donde nunca se ha escuchado que se les dará sin trabajar, ni producir, si no que " .. cada quien tendrá según su capacidad y necesidad ...", que es muy diferente.

El llamado entonces es a dejar la desidia, el desinteres, la flojera, el pretexto y salir a hacer cada uno nuestro mejor trabajo, nuestro mejor esfuerzo, con amor hacia las cosas que hacemos, ser honesto, ser cada día más y mejor ciudadano, trabajando, estudiando y ahorrando, esto último siempre que se pueda.

Hasta la próxima entrega.

Josmi Durmon


Sobre esta noticia

Autor:
Josmi Durmon (5 noticias)
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