Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que H.b.orobitg escriba una noticia?

Se han pasado

14
- +
05/10/2021 10:27 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hace ya más de medio siglo atrás un economista flamante llamado Keynes ideó la solución a los problemas financieros de las potencias occidentales. Todavía ahora sufrimos los estragos de su planteamiento

En una sociedad tan desinformada como la que tenemos es fácil que conceptos como inflación, devaluación, divisas o políticas monetarias se nos escapen. Ya cuentan con eso los políticos y los bancos centrales, nos entierran en cifras bíblicas y con vocablos rimbombantes y técnicos cuando la realidad es sencilla: cuando se quedan sin dinero hacen más. En eso se han basado las economías desde el siglo pasado, en imprimir moneda cuando las vacas están flacas y reducir la capacidad crediticia de los bancos privados cuando las vacas están demasiado gordas. Hasta aquí maravilloso, ¿o no tanto? El problema de las "magníficas" políticas fiscales expansivas es que crean un estado artificioso en la economía, se inflaman a conciencia los bolsillos de la gente echando billetes a la calle como quien regala papel de fumar. A todos nos gusta el dinero y gastar, sobre todo gastar y en eso está la supuesta solución a las crisis económica, aunque realmente es el pecado mayor de un estado. La economía es un círculo, una sucesión de factores que desencadena consecuencias a escala que no llegan a imaginar, si forzamos estos factores los resultados no son tan fáciles de controlar como nos venden los gobiernos, el problema está en el plazo. A corto plazo una inyección monetaria puede ser exitosa en apariencia: la gente pierde el miedo al dinero y al gasto, aumenta el consumo y por tanto la renda se mueve activando el tejido empresarial y regenerándolo, más puestos de trabajo, más producción, más, más, más. Pero, ¿y los precios? Pues bien los precios suben hasta las nubes de manera progresiva, y esto no es tan maravilloso. Al haber mucho más consumo de golpe, fomentado de manera artificial, las empresas algunas arruinadas en tiempos de crisis se ven incapaces de afrontar la creciente demanda y tienen que incrementar los precios para igualar oferta-demanda, ahí es cuando se produce inflación, que se suma a la devaluación de la moneda, puesto que la impresión en masa de billetes no sale gratis. La inflación perjudica seriamente a las familias, que se han endeudado por la euforia del nuevo dinero fácil, expedido por los bancos que seguían las directrices estatales. Los precios al alza sin poder parar-los, las familias que chocan contra el muro crediticio, el dinero que tan fácil le había llegado no es suyo, sino de los bancos, el consumo para las empresas vuelven a decaer. Los gobiernos y los bancos se alarman, vuelve la recesión y la crisis, ¿solución?, imprimir más dinero. Cuando se define capitalismo se suele incluir frases como "crisis cíclicas", pues bien eso de capitalismo tiene poco, más bien es la degeneración que Keynes y sus sucesores postularon y lo que hace es producir crisis periódicas con un mismo esquema. El problema es cuando esto se va de las manos, se crea la hiperinflación, un ciclo infinito de aumento desenfrenado e imparable de los precios hasta que compras una barra de pan con el sueldo de un mes casi, más o menos lo que pasa en Venezuela o países subdesarrollados de África. Bien pues en esto se puede convertir Europa si no abrimos los ojos.

En esto se puede convertir Europa si no abrimos los ojos

 

La pandemia evidentemente ha causado una crisis económica además de sanitaria, el consumo y las empresas han colapsado sobre todo a pequeña escala y la mayoría del tejido empresarial medio y pequeño de la mayoría de países ha quedado casi mutilado. ¿Cómo se han propuesto los Estados y Bancos Centrales resolver esta situación? Otra vez más: imprimiendo billetes y cediendo crédito barato a los bancos privados (que a su vez nos dan créditos baratos a nosotros los individuos). El problema de esta técnica vil de arreglar las cosas empeorándolas es que cuando se produce a gran escala puede ser un serio golpe a la sociedad. Este es el caso de Europa, una mancomunidad de países con una política monetaria y fiscal única que acaba por arruinar a todos a la vez. Titulares de inflación y épocas malas copan los titulares europeos y todos lo achacamos al libre mercado, que en estas alturas solo con él podríamos salvar-nos de las que nos viene encima. Esta vez gobiernos y bancos centrales se han pasado.


Sobre esta noticia

Autor:
H.b.orobitg (7 noticias)
Visitas:
175
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.