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Programas cubanos, resultan exitosos en Venezuela por su aceptación ciudadana

07/08/2018 22:17 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Ese ejercicio ha llevado a que, por medio de crédito, se encausen estratosféricos recursos para el desarrollo de infraestructura espectacular,

 

Como dice Jim Chanos, el respetado agente de hedge funds, tenemos que darnos cuenta de que las altísimas cifras de crecimiento de la economía china no son el resultado de sumar el valor de los bienes y servicios que espontáneamente generan las empresas chinas; la cifra se origina en un cuarto cerrado donde los autócratas del Partido Comunista deciden cuánto tienen que crecer ese año, y después proceden a hacer todo lo necesario para lograrlo. ¿Y qué tiene eso de malo? Todo. Ver a la economía como si se tratara de un rompecabezas donde la suma de las piezas mostrará la imagen deseada es extremadamente peligroso.

Ese ejercicio ha llevado a que, por medio de crédito, se encausen estratosféricos recursos para el desarrollo de infraestructura espectacular, pero no siempre necesaria, y difícil de rentabilizar. En China se dinamitan –literalmente– puentes perfectamente adecuados para sustituirlos por otros que, al construirse, generan gasto y empleos en aquellas regiones donde se busca premiar lealtades o aligerar tensiones políticas.

En el desarrollo de la burbuja inmobiliaria estadounidense vimos la miopía de los bancos comerciales privados y su ineptitud para asignar créditos. ¿Se imagina cuánto peor lo puede hacer la cúpula del Partido Comunista de China?

Dentro del rompecabezas del crecimiento, la pieza que ocupa más del 60% de la imagen es la que corresponde a la inversión. Como el propio Chanos dice, nunca en la historia hemos visto que un país logre sostener una proporción superior al 30% por una década. El problema de pensar que se puede crecer construyendo edificios, puertos, fábricas, puentes y aeropuertos, es que si las construcciones exceden a la demanda que hay de ellos, entonces se vuelve imposible rentabilizarlos. Eso lleva a que ese crédito no pueda pagarse de vuelta y el problema se vuelve bancario. Los activos fijos requieren de mantenimiento y se deprecian. Como dice Chanos, no hay que olvidar que el PIB refleja la suma de bienes y servicios de una economía, pero a esta cifra quizá se le debería restar la depreciación de los activos. ¿Cuántas ruinas ha visto usted de edificios que por un motivo u otro permanecen vacíos por algunos años? Tarde o temprano se vuelven elefantes blancos lúgubres y oxidados. El capital tiene una rentabilidad decreciente y, por ello, el modelo chino requerirá cada vez de más dinero para mantener las tasas de crecimiento que el gobierno desea.

Chanos también nos recuerda que esta es una película que ya vimos. De las tres economías que despegaron en la posguerra –Alemania, Japón y la Unión Soviética–, a partir de la urbanización de la población rural, del desarrollo educativo y de la posterior inyección de enormes cantidades de capital para desarrollar una base industrial a través de la planeación centralizada (es decir, que el mercado no era quien asignaba la asignación de capital), la URSS era la mayor promesa a fines de los años cincuenta. En la era de Laika, el Sputnik, y del inicio de la carrera espacial, la Unión Soviética amenazaba con arrollar a Occidente no en términos militares, sino en económicos. El modelo se agotó, la rentabilidad del capital bajó asintóticamente, y conocemos el final de ese cuento.

Como dijo Ken Rogoff, profesor de Harvard y ex economista en jefe del FMI, el estallido de la burbuja inmobiliaria china se acabará volviendo un problema de solvencia bancaria. Si bien, esta no muestra los excesos manifestados en el caso estadounidense –alimentado por el voraz apetito de crédito hipotecario y por la agresiva titularización de esta deuda por parte de las agencias, hoy estatales, Fannie Mae y Freddie Mac– los desarrollos chinos se financiaron con crédito que será difícil de recuperar. ludiendo al análisis de Jim Chanos, citado en el texto anterior, el desarrollo chino de oficinas y propiedades comerciales es tan exagerado que alcanzaría ya para darle a cada uno de los más de mil trescientos millones de chinos un cubículo de metro y medio por metro y medio. Como es común en burbujas así, hay múltiples mecanismos y motivaciones que se alimentan mutuamente. Por una parte, los gobiernos regionales carecen de instrumentos como impuestos prediales para recaudar recursos de los inmuebles existentes. La única forma de ganar dinero es vendiendo tierra; a más proyectos nuevos, más ingreso. Por otro lado, la cartera crediticia de los bancos ha crecido a tasas de hasta 40 por ciento. La devastadora crisis crediticia estadounidense se dio a pesar de que la cartera bancaria crecía a tasas no mayores de 15 por ciento. Se podría decir que la base a partir de la cual la cartera bancaria creció en Estados Unidos era, seguramente, mucho mayor; pero, al menos ese crecimiento se dio avalado por una metodología para evaluar el riesgo crediticio, mientras que en China ha sido el gobierno quien decide a quién otorgarlo. ¿Qué proceso le parece más endeble?

El desarrollo de fábricas e infraestructura es igualmente cuestionable. Como he dicho antes, la capacidad instalada ociosa de la industria cementera china es superior a la demanda total sumada de la India, Japón y Estados Unidos.

El desarrollo de fábricas e infraestructura es igualmente cuestionable

Así que, Venezuela, una Nación- Estado con muchos recursos económicos se ve bajo los pies, no de China o los Estados Unidos de Norteamérica, sino de Cuba, cuyos programas muy viejos se vienen aplicando en el país, sin que nadie con representatividad exponga con voz alta su argumentación.

El censo automotor tiene ese criterio y luego el de la vivienda, donde todas tendrán un nivel social, más no privada, así ocurre con el parque automotor, cuyos censos ya lo tienen los organismos centrales como el del Ministerio de la Vivienda y Tránsito Terrestre, solo que se necesita un cruce de datos.

De los 44 aeropuertos construidos en el mundo entre 2005 y 2010, 37 se hicieron en China. Tienen más puentes que Estados Unidos, a pesar de tener la quinta parte de los ríos que tiene, y solo Estados Unidos tiene un tercio más de las autopistas con que cuenta China, a pesar de tener seis veces más vehículos automotores. ¿Y qué hace Wall Street ante las delirantes expectativas de los inversionistas?

El tiempo transcurre, China y Rusia no quieren comprometerse mucho con Latinoamérica, es un horno de fuego sólido, más que el Medio Oriente.

La pregunta obvia es ¿por qué si es un secreto a voces que esto no va a funcionar se le dan, nuevamente, más cien mil millones de euros frescos a Grecia? Es tan evidente el fracaso que los nuevos bonos griegos, después del canje, cotizaron con un 80% de descuento en el primer día en que se operaron. El mercado está diciendo que estos no serán pagados. La respuesta es que en este momento a nadie le conviene que la bomba reviente. Angela Merkel no quiere ir cargando ese muerto cuando se celebren las elecciones parlamentarias alemanas . Y Grecia acepta los recursos pues la balanza fiscal de ese país muestra hoy un déficit primario.  Es decir que, aunque hoy se borrara la totalidad del costo de la deuda pública, el gasto público excede a los ingresos del gobierno. Por ello, dependen de obtener recursos de los mercados financieros para cubrir el faltante. Una moratoria hoy los dejaría sin acceso a crédito alguno y no podrían cubrir su gasto corriente. A fines de este año, 2018, la historia será diferente pues la dolorosa austeridad les permitirá, al menos, poder cubrir su gasto con su propia recaudación fiscal. Por ello, a fines de 2019 o principios de 2020, Grecia tendría un nuevo horizonte.

Ahora, las soluciones se vuelven cada día más caras, menos creíbles, el rango de daño potencial es mayor y el hoyo del cual hay que salir es más profundo.

El brutal daño social ya causado acrecienta el riesgo político. Pero este no es exclusivamente griego. La austeridad impuesta por “los ricos” vuelve a estos países peligrosamente impopulares entre quienes reciben la ayuda y las pérdidas causadas por la irresponsabilidad de “los pobres”, la hace cada vez más políticamente costosa para quien la da. Tanto en el centro como en la periferia surgirán movimientos nacionalistas, aislacionistas, anti-europeos.

Cuando los venezolanos, veamos nuestras fosas por no escuchar a Jehová, mi Dios que les ha hablado de distintas maneras, ya la racionalidad poco será necesaria, estaremos sometidos a un nuevo pensamiento. El programado por los amigos cubanos, para mí, será fácil aceptarlos porque me adapto a ellos, porque los conozco, pero, y a usted?.

 

 

 

 

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (736 noticias)
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