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Poesía y fotografía de José Luis Llanes

30/06/2013 00:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageJosé Luis Llanes es un fotógrafo, actor y poeta uruguayo cuya obra es una de las más significativas de su país. Llanes ha elaborada una poesía intima que abarca muchos temas y acude para su realización a diversos elementos poéticos y vitales que la vuelven fascinante.

Por otro, el autor se ha adentrado con gran acierto en la fotografía. Precisamente porque posee una mirada única, la cual nos brinda maravillosas perspectivas de su ciudad natal, Montevideo.

En la siguiente nota podrán conocer la poesía y la fotografía de este gran y polifacético poeta uruguayo.

Asimismo, para saber más sobre el autor pueden visitar su espacio en la red:

http://elcenobita.blogspot.com/

Poemas de José Luis LlanesÂ

Tejido

Siento a veces que la vida es un compuesto incierto

Una urdimbre de miradas de amianto y partículas de deseo.

Como una prenda de lana de salamandra…

cruel y deletérea

Cuestión de gramática

Es el hastío un diptongo feroz,

un sobresalto de letras en la curva de la sangre,

el hijo paria de una sugerente gramática

que en tres silabas…

devora toda esperanza

Un gran ojo

fluían los rojos

recostando sombras en el dibujo

el grafo del lápiz derramado

como un matiz astuto,

farfullando, esbozando un absurdo,

con esa prontitud del apuro.

Colores apenas...

Y un gran ojo…

…mirándote

desayuno

El río llegó temprano

apoyando la cabeza en el sueño

Un ojo medio cerrado y el otro

enorme del susto.

Los barcos punzaron hambrientos

garabatos de desayuno

sirvieron tazones de espuma

colando la nata en el sol.

Don Graciano e Isabela

Isabela huyó hacia las enredaderas. Los zarcillos la disgustaban justo detrás de la sed. Entre las casas no había maridos y el dolor morado se le venía instalando en el sobresalto. Don Graciano era buen partido, vivía en el monte y como un fruto estriado de membrana tendenciosa le paralizaba el hallazgo. Isabela lo sedujo con un pigmento abocado que le pronosticó una erección y el hombre que andaba con ganas de progenie, con el paladar anticipado le revisó lo de adentro y en una fracción de otro tiempo, se sacudió indescifrable, como una madera inequívoca, mascullando insomne en el vértice exacto del esperma. Isabela bebió del cardinal, el de rebordes astutos, y con expresión de himen bajo la muerte, se precipitó entre violentos hollejos de matices perturbados y un violeta muy picante le afinó el orgasmo, y otro rubio, y uno negro, y Don Graciano deszumándola, bebiéndola

Sin temor

Abriendo arenas de playa, teñimos de mar la cocina; el agua llegaba hasta la puerta y las olas queriendo instalarse en un vientre que gemía. Nosotros, continuábamos allí, recitando mares salados, con los ojos detenidos, cubriendo de salitre las miradas.

Yo, con la panza contra la arena, no le temía a nada.

Fotografías

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Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (16433 noticias)
Fuente:
correocultural.com
Visitas:
877
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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