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28/05/2017

El Jardín Botánico de Chelsea, ubicado en pleno corazón de Londres, cosechó con éxito su primera mazorca de cacao proveniente de una de sus plantas cultivadas en este antiguo jardín

Cacao Cosechado en Londres: La paradoja de procedencia del cacao venezolano

Robert Bonillo

“El Jardín Botánico de Chelsea, ubicado en pleno corazón de Londres, anunció el pasado mes de abril que cosechó con éxito su primera mazorca de cacao proveniente de una de sus plantas cultivadas en este antiguo jardín”. Así lo señaló Matthew Wilson en un artículo publicado en el Financial Time recientemente[1]. Cosechar cacao en Londres ha sido una larga aspiración y un reto superado por estos jardineros ingleses, también representa un desafío para nuestros productores y chocolateros venezolanos y de toda Latinoamérica. Tenemos el mejor cacao del mundo, pero existe la creencia de que el mejor chocolate viene de Europa y no de América del Sur. El relativo éxito de cosechar pequeñas cantidades de cacao en Londres bajo clima controlado, podría reforzar esta creencia acentuando la “paradoja de la procedencia” de nuestro chocolate. Afortunadamente, a pesar de las dificultades que atraviesa nuestro país, existe un vigoroso movimiento de emprendedores, productores y creadores, que vienen impulsando el rescate, la preservación y difusión de la cultura del cacao venezolano.

                                                          

“Considerando que el jardín fue fundado en 1673, y que su fundador, Sir Hans Sloane, fue un adelantado adoptante del chocolate, este éxito con el cacao podría describirse como un esfuerzo bastante largo en llegar” señaló el autor del artículo. Sloane, nacido en Irlanda en 1660, fue estudioso de la botánica, la medicina y miembro de la Royal College of Physicians de Londres.  Durante una corta estadía en Jamaica conoció la bebida de chocolate preparada localmente del cacao fermentado mezclado con agua o leche, trayendo la receta consigo. De ninguna manera fue el primero que importó cacao a Gran Bretaña, la primera casa de chocolate se abrió en Londres en 1657.  Sloan vendió su receta de chocolate a William White, quien a su vez la vendió a un tendero, John Cadbury, quien inicialmente mercadeo la bebida de chocolate como Sloane’s Chocolate, antes de llamarla Cardbury’s. Comentó Wilson que: “Sloane seguramente estaría orgulloso que tres siglos después, se elabore chocolate en Londres proveniente de un árbol del jardín que él fundó en esa ciudad. Así mismo, gratificado como médico de descubrir los beneficios que las propiedades antioxidantes del chocolate oscuro traen para la salud humana”.

La mazorca de cacao cultivada más al norte de todo el mundo. El Jardín Botánico de Chelsea, es el segundo jardín botánico más antiguo de Inglaterra, después del Jardín Botánico de la Universidad de Oxford, fundado en 1621. Este jardín conserva el más antiguo jardín de Inglaterra dedicado a las plantas alpinas. Así como, el mayor olivo de Gran Bretaña, sin duda, la vid cultivada al aire libre más al norte de todo el mundo; seguramente ahora alberga la mazorca de cacao cultivada más al norte de todo el mundo.

El desafío de cosechar cacao en Londres. El cacao no soporta temperaturas bajas, siendo su límite medio anual de temperatura los 21 ºC, es difícil cultivar cacao satisfactoriamente con una temperatura más baja. Por otro lado, las temperaturas extremas muy altas pueden provocar alteraciones fisiológicas en el árbol por lo que es un cultivo que debe estar bajo sombra para que los rayos solares no incidan directamente y se incremente la temperatura. El cultivo de cacao es un reto para crecer, aun en invernaderos climatizados. “El Jardín Botánico de Chelsea ha tenido cierto éxito en cosechar las mazorcas de cacao, pero sólo después de muchos años de fracaso. La polinización se realiza manual, y el éxito nació de largas noches: miembros del equipo de jardinería dormían en el invernadero con el fin de polinizar las flores al amanecer” indicó el articulista del Financial Times.

Chocolate con cacao londinense. Matthew Wilson autor del artículo señaló que: “Mientras tanto, las mazorcas cosechadas están siendo convertidas en chocolates por Chantal Coady, de Chocolates Rococo en Londres. Esta modesta cosecha se mezclará con otros granos de cacao para hacer barras de chocolate en ediciones limitadas”. El cultivo de pequeñas cantidades de cacao bajo estas condiciones controladas y muy lejos de su hábitat natural, que luego son mezcladas con otros alimentos y bebidas, podría a estar ganando terreno en mercados exigentes como el londinense. Lo que si estoy seguro es que nunca tendrán el sabor y aroma venezolano de un cacao Chuao de la Costa de Aragua, de un Rio Caribe Superior o un Cajigal Premium de la Costa de Paria, de un Porcelana zuliano, de un Carenero Superior o Macuare mirandino o de un Canoabo carabobeño.

Tenemos el mejor cacao del mundo, pero existe la creencia de que el mejor chocolate viene de Europa y no de América del Sur

“Tenemos el mejor cacao del mundo, pero no el mejor chocolate: la paradoja de la procedencia”. Deshpandé[2], en un artículo de Harvard Business Review, explica la paradoja de la procedencia así: "Los consumidores asocian algunas zonas geográficas con los mejores productos: el vino francés, los autos deportivos italianos, relojes suizos. Productos de la competencia de otros países, especialmente los mercados en desarrollo, se perciben como menos auténticos". Es decir, que a pesar de que el chocolate venezolano es de mejor calidad, según Deshpandé, el consumidor preferiría el hecho en un sitio que piensa es el original, por ejemplo, uno suizo o belga, debido a que los consumidores han sido condicionados a creer que el chocolate viene de Europa y no de América del Sur. El relativo éxito del Jardín Botánico de Chelsea en el cultivo de cacao bajo condiciones controladas podría reforzar esta creencia.

Venciendo la “paradoja de la procedencia”. El cacao venezolano fue, hasta la llegada del petróleo, uno de nuestros principales productos de exportación. En los años recientes el país ha experimentado un vigoroso movimiento que viene impulsando el rescate, la preservación y difusión de la cultura del cacao venezolano. Un movimiento impulsado por una variedad de actores y factores: productores y chocolateros, asociaciones de productores, emprendedores, iniciativas públicas y privadas, universidades (FUNINDES-USB, ULA, LUZ), iniciativas como Viva el Cacao, Fundación Nuestra Tierra etc. Cabe destacar aquí la labor impulsada y desarrollada por la Chef María Fernanda Di Giacobbe, desde Cacao de Origen, un espacio para el estudio, la investigación y la preservación de la cultura cacaotera de Venezuela. El trabajo local e internacional que esta alquimista de aromas y sabores del chocolate venezolano viene realizando para superar esta “paradoja de la procedencia” es encomiable. Una estrella de rock, como la definiría Ramfelt, Kjellberg y Kosnik[3], profesores de la Universidad de Stanford autores del trabajo “Poniendo a Punto su modelo de negocio”, una mentora de muchos emprendedores de cacao, ayudando a construir y ampliar sus redes de aliados para tener respuestas a sus oportunidades y hacerlos visibles más allá de sus pequeñas plantaciones y espacios cotidianos, contribuyendo a difundir y desarrollar las técnicas de elaboración de chocolates y bombones. Es así como llega Rio Cacao, la escuela de chocolates en Rio Caribe en el Estado Sucre. Es así como podemos encontrar en muchas tiendas una gran variedad de nuevos chocolates artesanales: Mis Poemas, Herencia Divina, Gonzalez, Canoabo, Paria, Mantuano, Fanega, +58 Cacao, Franceschi, Picacho, Kirikire, Cimarron etc., con toda la variedad y calidad de nuestros cacaos. Es así como se crea la Escuela de Chocolatería del Alba y la Tiendita del Cacao de Janeth Gutiérrez en el Estado Aragua.   Es así como este movimiento cacaotero y chocolatero viene contribuyendo a superar la paradoja de la procedencia del cacao venezolano. 

En resumen, el éxito del Jardín Botánico de Chelsea cosechando mazorcas de cacao en Londres, bajo condiciones controladas, polinizando manualmente fue todo un desafío para estos jardineros, para nuestros productores de cacao también lo es, dada las difíciles condiciones sociales y económicas que tienen que enfrentar día a día, pero su vez es un estímulo para continuar mejorando la producción y el cultivo del mejor cacao del mundo. Lo cual requiere de un adecuado y trasparente marco de políticas públicas; así como, de un consistente y sostenido apoyo a los productores, empresarios y emprendedores chocolateros venezolanos para vencer la paradoja de procedencia del mejor cacao del mundo.

[1] Wilson, M. (2017). How to grow cacao and other exotic fruits in London. Financial Time. Extraído el 22/05/2017 desde https://www.ft.com/content/9ad04d9a-2a99-11e7-bc4b-5528796fe35c

 

[2]Deshpandé, R. (2010). Why you aren’t buying Venezuelan Chocolate. Harvard Business Review. Extraído el 22/05/2017 desde https://hbr.org/2010/12/why-you-arent-buying-venezuelan-chocolate

[3]Ramfelt, L., Kjellberg, J., Kosnik, T. (2014). Gear Up: Test Your Business Model Potential and Plan Your Path to Success. Extraído el 22/05/2017 desde https://maryleegrimmalys.files.wordpress.com/2017/05/gear-up-test-your-business-model-potential-and-plan-your-path-to-success-by-lena-ramfelt-jonas-kjellberg-tom-kosnik.pdf

Cosechar cacao en Londres ha sido una larga aspiración y un reto superado por estos jardineros ingleses, también representa un desafío para nuestros productores y chocolateros venezolanos

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