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Minicrónicas. El día que duró 47 horas

11/04/2016 22:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Abr 10, 2016 0 imageCuando llegué a cubrir la marcha de la oposición en Chuao, percibí una atmósfera pesada, cargada de rabia e ira. El odio a flor de piel lo reflejaban en sus rostros con gritos y consignas contra el gobierno. Sentí miedo de ser descubierto por la polarización existente y de ser agredido. La locura generalizada fue producto de la disociación psicótica trabajada meses antes por los canales televisivos.Los dirigentes, a sabiendas de que en las cercanías del Palacio estaba el pueblo bolivariano en vigilia días antes, desviaron a la muchedumbre hacia Miraflores. Querían el enfrentamiento del pueblo contra el pueblo. "Un choque de trenes" estaba entre sus planes macabros.El pueblo chavista noble y guerrero combate en el puente Guanábano (extremo norte de la Baralt). Los guardias leales al gobierno replegaron a los manifestantes a punta de perdigones y bombas lacrimógenas. No lograron pasar. Fui herido en la cabeza por una piedra que lanzaron desde el bando opositor, salí con los bomberos en una ambulancia para el hospital Vargas, donde me tomaron cuatro puntos de sutura. No me amilané, salí al combate con mi cámara para registrar el momento histórico que estaba viviendo mi pueblo. Llegué al puente Llaguno, avenida Baralt, donde las balas silbaban y los camaradas con boinas rojas caían heridos. La Policía Metropolitana era la vanguardia, la punta de lanza de la marcha. Nos atacaba con balas, bombas, perdigones y las ballenas con sus potentes chorros de agua.En la esquina de Piñango fui herido de bala en el abdomen por disparos realizados por los efectivos policiales. Dos compatriotas me auxiliaron y me llevaron hasta el Palacio Blanco, donde había un pequeño hospital de campaña. Los médicos me dicen que la bala solo perforó la pared abdominal y que no tocó ninguno de los órganos vitales.Me entero por una llamada telefónica de que mi hermano Luis fue herido. Es cuando salgo de Palacio Blanco y cruzo puente Llaguno en plena balacera. Le cuento a un pana motorizado lo que pasó y me ofrece la cola hasta el hospital Vargas. Al llegar busco a Luis y me encuentro a mi amigo reportero gráfico Jorge Tortoza. Él estaba postrado en una cama con un aparato de oxígeno y una sonda. De inmediato nos unimos los reporteros y periodistas en hacer presión para que pasaran a Jorge a quirófano. Cuando se lo llevaron hice tres fotos. Mi hermano salió a las 9:30 pm. A esa misma hora me entero de que el golpe de Estado se había consumado.POR ENRIQUE HERNÁNDEZ


Sobre esta noticia

Autor:
La Plomada (19362 noticias)
Fuente:
fundacionlaplomada.blogspot.com
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60
Tipo:
Reportaje
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Distribución gratuita
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