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“Mihai y Veronica”, la novela sobre Mihai Eminescu

05/01/2016 08:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Publicada en enero de 2016, la novela de Héctor Martínez "Mihai y Veronica" cuenta de forma alegórica a través del infierno dantesco la vida del poeta romántico Mihai Eminescu y, sobre todo, su pasional amor por Veronica Micle

Datos del libro:

Título: Mihai y Veronica

Autor: Héctor Martínez Sanz

Características: Tapa blanda, 258 páginas 

Fecha de publicación: enero 2016

Idioma: Español 

ISBN: 978-1523237852

Héctor Martínez Sanz, autor de ensayos como “Comentarios a Unamuno” (2006), “Pentágono (2010), “Lectura de Tagore” (2015) y “Las Sombras de Cervantes” (2016), novelas como “Misión 109” (2013), “El Clan de la Hormiga” (2015) o “Ixión” (2015), además de poeta con “Antología Poética” (2014) y “Nocturnal” (2016), trae de su pluma la obra “Mihai y Veronica”, magistral esfuerzo en el género por ofrecer un texto para todos los públicos, desde el juvenil hasta el adulto, mezclando varios planos de lectura, galardonada en el Concurso “Eminescu visto por los españoles” en 2010.

Efectivamente, la novela puede leerse sin tener ninguna noción sobre Dante o Virgilio, sin conocer nada de mitología grecolatina, ignorando quiénes sean Teseo, Heracles, Orfeo y Eurídice; sin saber sobre Schopenhauer, Nietzsche, Platón o Kant; sin conocer las trazas y autores fundamentales del Romanticismo literario o renacentistas y barrocos. Incluso es posible seguir la novela desconociendo la vida y obra del protagonista, Mihai Eminescu. Este primer nivel de lectura sumergirá al lector en una novela épica y legendaria, tan caro al Romanticismo, de argumento sencillo y próximo al género de aventuras y hadas: el apuesto caballero que acude a rescatar a la princesa secuestrada, ayudado por magos y seres extraños, enfrentando en el camino peligros, obstáculos y monstruos, a los que irá venciendo de un modo u otro a través de su inteligencia y valor. Para este lector, existen los apéndices donde se desvelan, aunque no todas, sí las referencias más importantes para acceder a los otros planos.

De este modo, un segundo plano de lectura nos aproxima a los motivos extraliterarios por medio de la técnica de la alusión. Son innumerables las alusiones culturales e intelectuales, internacionales y rumanas, del pasado o contemporáneas de Mihai Eminescu, o incluso posteriores a él. Este nivel introduce un juego con el lector en el que el último se enfrenta al reto y desafío de la descodificación de las alusiones. Por otro lado, hay que señalar que las alusiones no se desarrollan gratuitamente, sino que son referencias del propio protagonista o de su época, o son usadas para valorar al poeta rumano junto a figuras de primer nivel y relevancia en el universo de las letras universales, empezando por el mismo Dante Alighieri y su La Divina Comedia. Frente al normal uso del infierno como recurso literario para condenar a personas reales, Héctor Martínez lo emplea para igualar al viajante con los grandes nombres, invirtiendo la antigua forma de tratar el infierno como tema literario.

En un tercer plano de lectura, emergen alusiones simbólicas propiamente rumanas y españolas, como puedan serlo la bandera o el escudo de Rumanía, las esculturas de Brancusi, el Ángel Caído en el Parque del Retiro de Madrid, la figura de Vlad Tepes, o espacios como el Castillo de Corvin, el Monasterio de Varatec, la Cueva de los Osos, Ipotesti, Iasi, o el recorrido inicial de un lucero por el cielo nocturno desde el Delta del Danubio y los Cárpatos hasta Botosani, dando una panorámica visual de la belleza geográfica de Rumanía.

Un cuarto plano de lectura es el que representa e interpreta la obra y biografía de Mihai Eminescu, a través de sus símbolos literarios, sus versos y vida. No pocas de las descripciones y diálogos tienen su origen en poemas como “Ce te legeni…”, “Atat de frageda”, “Mortua est!”, “Strigoii”, “Scrisoara I y III”, “Criticilor mei”, o, sobre todo, el “Luceafarul”. Pero también en la correspondencia del poeta con padres, amigos o con la propia Veronica. Con la mezcla de todos estos elementos, lo que descubrimos es una alegoría de la vida de Eminescu, desde la trascendencia del lago, el bosque y los elementos naturales de Ipostesti, su familia, pasando por la profunda amistad con Ion Creanga, su colaboración en Juminea, episodios como el acontecido con Petrino, relaciones amorosas más allá de Veronica, la alteración psicológica —de aquí el uso del infierno y de los laberintos— del poeta representada en la inclusión del personaje Alexandru Chibici Revneanu —quien lo acompañó al hospital mental— y, cómo no, el tratamiento o envenenamiento con mercurio. Todo ello envuelto del espíritu romántico como marco de su razón de ser. Pero, además, Héctor Martínez no se conforma con este juego de alusiones.

En el caso de Veronica Micle, en Mihai tenemos a un Pigmalión enamorado de su propia creación

Todavía va más allá, representando ciertos focos de polémica como puedan ser: la realidad religiosa de Mihai Eminescu o la realidad amorosa con Veronica.

En el caso del tema religioso el autor acude a la ambigüedad. Entre cristianismo católico y ortodoxo, el autor introduce a Eminescu en la ciudad de Dite, ciudad de herejes donde el protagonista se ve a sí mismo condenado para inmediatamente descubrir que se trata de una alucinación. Quepa señalar que el autor está teniendo en cuenta la fuerte influencia gnóstica en Eminescu así como el peso de las filosofías orientales, cuestiones que lo alejan de ambos polos de la polémica. Además, Eminescu comparte ciudad con Copérnico, Giordano Bruno, Keppler o con el recuerdo de Galileo, quienes, aún perdonados, permanecen con su huella en la ciudad de los herejes como un error que no se puede olvidar. Dicho de otro modo, más que introducirse en la polémica, Héctor Martínez ironiza sobre ella salvando a Eminescu junto a otros grandes excomulgados y acusados de pensamiento herético, hoy día liberados de sus pecados.

En cuanto a la turbulenta historia de amor con Veronica Micle, Héctor Martínez rechaza el punto de vista idealizador. Al contrario, a lo largo de toda la novela existe una confusión en cada personaje femenino a través del pronombre “ella” y resalta la dualidad ángel-demonio, con la que concluye, tan presente en Eminescu. En el caso de Veronica, cabría preguntarse si asistimos a una especie de Pigmalión enamorado de su propia creación o si estamos ante la Veronica real, de carne y hueso.

Cabe destacar también la riqueza léxica y expresiva de las descripciones, abandonando las actuales corrientes narrativas que prescinden del vocabulario y atienden a la precisión de la acción y el diálogo, con una imagen meramente utilitaria de la descripción de la escena. Los distintos lugares son descritos de modo que influencian siempre el desarrollo de la acción y la escena que en ellos sucede. De este modo, forma y fondo conviven en equilibrio, recurriendo, en ocasiones a visualizaciones pictóricas —tanto en la descripción como en el contraste de luz y sombra, brillo y oscuridad— o descripciones casi cinematográficas, rasgo más contemporáneo de la novela.

Aunque puede llegarse a pensar que la novela sigue una linealidad de camino recto, sin embargo, hay que subrayar la alteración de una lógica cronológica, yendo de la muerte y la inmortalidad a la vida mortal, o algunos saltos en flashback dentro y fuera del relato de la novela, que impedirían la asunción de la linealidad cronológica. De hecho, en el cuerpo del texto no faltan las anotaciones sobre el problema del tiempo en la eternidad inmortal o en la eternidad infernal, tema filosófico eminesciano, que el poeta llegó a identificar con el amor, de modo que el tiempo sin amor es una eternidad, y el tiempo con amor es fugacidad del instante e ilusión del segundo. El tiempo, por tanto, constituye otro símbolo más en la historia de amor y aventuras.

Héctor Martínez demuestra ser, no sólo un ávido lector de la poesía de Eminescu —e incluso de la prosa—, sino también un gran conocedor de la biografía del poeta, logrando transmitir una visión española de Mihai Eminescu no reduccionista a los tópicos habituales, sino trascendiendo las significaciones hasta construir un Mihai Eminescu de múltiples caras y facetas.

 

Visita: Mihai y Veronica | Book Blog

 


Sobre esta noticia

Autor:
Miguel Izquerdo (14 noticias)
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Tipo:
Opinión
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Distribución gratuita
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