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Lovers: Pleasure and sex. Cine erótico por C Luisa Ugueto

28/07/2010 12:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Because you, tu olor y tus pecas

"El sexo es el orden del caos"

El deseo: ¿Quién puede contenerlo o huir de él? Pocos son los que pueden escapar de esta emoción humana, que como dicen las canciones pop: te empuja y te arrastra, literalmente es así: nada más terrible que un deseo no satisfecho, que un amor no correspondido, que una calentura no resuelta. El sexo es el tema de la civilización Occidental: copular o morir. Copular para mantener la especie, - fundamentalmente según- pero siempre es por mucho más: por el placer.

infidelidad

Hay realizadores que han comprendido esto último y en sus films buscan mostrarlo o explicarlo. A Claude Chabrol, el director francés le gusta el sexo en el cine (imagino que también en la vida), pero no tanto como a Adrian Lyne, director norteamericano que ha dado arduas pruebas de su interés en la materia: Atracción Fatal, 9 semanas y 1/2, Una Propuesta Indecente, Infidelidad, esta ultima un remake de un film del realizador francés antes mencionado. También a Christian Molina, director español, le gusta el sexo. Veamos el porqué...

Infidelidad (2002)

La versión original de este film es parca, carente de color y de emoción, el director francés Claude Chabrol, aparta toda emotividad, sensualidad y sexualidad de la pantalla, cosa que no hace nunca Adrian Lyne cuando filma.

A Lyne le gusta el sexo, le encanta la adicción que sus personajes tienen con ese modo de comunicación, no muchas veces (aunque parezca lo contrario) explorado en su magnitud por la mayoría de ciudadanos comunes, hundidos en la vida llana de lo cotidiano. Alguien me dijo una vez: la vida sexual de ese director debe ser mala, poco creativa, porque quien piensa en sexo y lo filma, no lo practica o no como quisiera. No creo que esto sea verdad y después de todo, no le podemos preguntar ¿o sí? Pero si podemos ver Infidelidad, protagonizada por Diane Lane, Richard Gere y un Oliver Martínez muy cachondo e inquietante, al menos para Connie (Lane), quien cansada de su rutina familiar decide lanzarse a la aventura con su personaje, Paul Martel, un joven de 29 años.

El argumento en el cine es esencial, pero como espectador, diría que más importante es la puesta en escena, porque finalmente, las historias siempre son las mismas, este caso no es la excepción: un matrimonio de 11 años, la rutina, el aburrimiento y un hombre joven, que seduce a una (hasta el momento) sumisa y dulce esposa, ¿Qué puede tener eso de novedad? Los colores de esa "seducción". No hay otra cosa. Las escenas sexys, no nos permiten olvidar que vemos una película del mismo director de Atracción Fatal.

Desde el comienzo, Lyne se distingue por hacer una versión completamente diferente de la original, "La mujer infiel" película de Chabrol de 1969, que con una mirada reflexiva sobre el crimen y el adulterio. Lyne nos permite, en esta versión, recobrar una idea de porque la gente puede incurrir en este tipo de devaneos amorosos, porque la gente se enreda con otra gente sin medir las consecuencias: ¿por falta de disciplina? ¿por irresponsabilidad?, quizás, pero también por ganas, por pasión, por diversión, por la búsqueda de reinventar una emoción que al humano le fascina: el enamoramiento.

Lyne parece decir: no hay pasión más duradera que aquella que es prohibida, no hay deseo más profundo que el que no está a nuestro alcance, el que se nos da y se nos quita, el que acometemos por las puras ganas, no por orden ni por acomodamiento social, o por la costumbre, el que se plega a la piel por simple complicidad, por anhelo, por la alegría de ver y sentir al otro, nada más que eso, sin etiquetas, sin títulos de propiedad.

Lejos de planteamientos morales, que no pretendo hacer dios me libre, Lyne nos induce en muchos momentos felices, a mirar el ‘ lado cachondo’ , el lado ‘ funny’ , de ese tipo de relación, sin embargo, la moral, la culpa y el conflicto a la mitad del film requiebran las inquietudes sexuales de nuestros personajes. Porque en las películas de Lyne siempre es así, el sexo es una búsqueda de algo ‘ mas’ pero a la vez, es el motivo por el cual puedes perder todo.

Nominada a un Oscar (Diane Lane), es la última película que ha dirigido el director inglés. Mucha pasión y mucho sexo bien filmado que no termina bien, cosas que pasan.

diario-de-una-ninfomanaDiario de una ninfómana (2008)

Las francesas se divierten más, al menos eso creía antes de ver este film, cuya visión sobre la sexualidad femenina es algo precaria. "Diario de una ninfómana" de Christian Molina, esta basada en un libro escrito por una mujer: Valérie Tasso y adaptado, por otra mujer.

Dicen que cada película es de quien la dirige, más que de quien la escribe, así que me imagino que fueron las ideas de Christian Molina las que prevalecieron a la hora de llevar a la pantalla esta historia sobre la sexualidad de una mujer.

La película esta muy bien: entretiene, buenas actuaciones, bien filmada, sin embargo me parece increíble que muchos años después de la publicación de "El segundo sexo" (Simone de Beauvoir) todavía se siga teniendo una visión llena de clichés sobre las mujeres en general y su conducta sexual en particular.

Viendo "Diario de una ninfómana" recordé una película francesa (dirigida por una mujer: Catherine Breillat), Romance X, donde se pretende mostrar a un personaje femenino supuestamente ‘ liberada de prejuicios sexuales’ , sin embargo, terminan recreando el arquetipo mas retrogrado y prejuicioso sobre la mujer "moderna". En "Diario..." sucede algo parecido.

Valérie es una mujer desinhibida, que desde temprana edad se dio cuenta de lo mucho que le interesaba el sexo. Le gusta el sexo, hasta allí todo bien. Sin embargo, ese hecho, se muestra desde el conflicto, el personaje se ve envuelto en situaciones negativas, sórdidas, autodestructivas.

Es curioso que el hecho de que una mujer le guste el sexo tanto como a algunos hombres (Don Juan de Marco es muy elegante y sexy en el cine) es cinematográficamente expuesto –en esta película en particular- como una circunstancia que le generará a la larga desgracia y humillaciones.

Tema aparte es la actitud desequilibrada del personaje que se la pasa todo el film cometiendo errores y sufriendo. ¿Y todo por qué? Porque le gusta el sexo. Y comete el pecado de querer ejercer el principio básico de todo ser humano: la libertad, ser ella misma.

La cinta parece decirnos: ‘ si eres mujer y te gusta el sexo, estas mal, tienes un problema… mejor vuelve a la normalidad… ¿que esperas?’

No se, pero es curioso, que los hombres nunca son retratados de este modo en el cine. Ser mujeriego o adicto al sexo, siempre es "divertido", "sexy", "feliz".

La neurótica Valérie, que me imagino será el álter ego de la autora de la novela (cuyo libro no he leído, pero espero que no se parezca al film), no es, en modo alguno, una mujer sexualmente feliz, mas bien parece estar permanentemente en conflicto con las decisiones que toma.

"Diario de una ninfómana", a mi parecer, es otro infame intento por mostrar a la mujer como figura desprejuiciada, como individuo o como sujeto poseedor de las mismas apetencias que los hombres. Flaco favor nos hacen. No les demos las gracias.

Ver películas es un placer, pero como hemos visto: "pecar" nos interesa, extiende la vida y nos hace mucho más felices. ¿Quién quiere pecar conmigo?

PD: Lo último es una broma.

C Luisa Ugueto

Colaborador para Correo Cultural de Conarte


Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (14979 noticias)
Fuente:
conartedevenezuela.com.ve
Visitas:
1293
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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