Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Correo Cultural escriba una noticia?

Libro Alguien tiene que perder, de César Gándara

04/03/2010 14:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

4241_1032344183796_1681151830_60474_5090893_n‘ Alguien tiene que perder, de César Gándara cuenta dos historias. La vida de un ingeniero industrial que después de leer el Quijote decide volverse escritor y las peripecias de los inmigrantes en España. La primer historia es en realidad, un velado homenaje a las vidas de diversos escritores regiomontanos, un cuento de síntesis donde la leyenda literaria de varios se conjuga para darle vida a un escritor ficticio: David Reynosa. La siguiente historia retrata mediante mails la vida de los inmigrantes en España, sus miedos, el racismo con el que se vive en la madre patria contra los latinoamericanos, africanos y árabes.’

Antonio Ramos, editor

César Gándara (Guaymas, Sonora, 1971)

Maestro en Literatura comparada por la Universidad de Barcelona, es autor de ‘ El Reyno’ (2003) y ‘ Es el viento’ (2006). Varios textos de este autor han aparecido en antologías y revistas de México, Sudamérica y España; obra suya ha sido traducida al catalán.

Alguien tiene que perder, de César Gándara

Eve Gil

Alguien tiene que perder, de César Gándara, reúne dos nouvelles: "La senda de David" y "Como pez fuera del agua". La primera historia parece pertenecer a la familia de El miedo a los animales, de Enrique Serna, o Los juegos, de René Avilés Fabila, novelas en torno al ámbito literario-intelectual. Gándara no recurre tanto como aquellos a la ironía. Juega, eso sí, con estereotipos: los consabidos arribistas de la cultura oficial; el escritor mediocre que escribe para vender; el académico en ciernes que descubre al talento subestimado y lo utiliza para ascender en la burocracia universitaria; el escritor frustrado (y alcohólico) que dirige talleres literarios para despistados; los críticos, pupilas, lamebotas, dirigentes culturales, rectores y demás fauna que, lejos de contribuir al arte y a la difusión de la cultura, y a expensas de cargos, becas y salarios de escándalo, son larvas parasitarias de círculos determinados de poder.

La intrusión del lector en este mundo tiene lugar a través de un escritor llamado David Reynosa, que solía ser ingeniero químico y –he aquí el elemento sublime de la trama– decide convertirse en escritor tras leer Don Quijote de la Mancha. Es decir: enloquece. Literalmente. Los molinos de viento contra los que ha de pelear Reynosa son su nulo talento y la hiedra de egos y pasiones con los que habrá de lidiar. No se trata del drama de un escritor de talento, forzado a bregar en la inmundicia y la mediocridad de las instituciones, sino de un mediocre más que, por ventura, encuentra su lugar en esa comedia de enredos.

La segunda historia, "Como pez fuera del agua", no tiene ningún punto de contacto con la primera, salvo una variante en la condición looser de sus personajes. Aquí no existe un protagonista, sino muchos. Tienen en común ser extranjeros en Barcelona e ingeniárselas, día con día, para pasar desapercibidos ante las autoridades migratorias, mientras intentan legalizar su situación. En medio de esta variopinta colección de sudamericanos, árabes y africanos, destaca un mexicano que parece europeo y al que los demás ven como extraterrestre, pues en vez de hablar de pirámides, refiere al desierto y a las figuras de palo fierro. Es que se trata, como el propio autor deAlguien tiene que perder, de un sonorense. Este personaje representa esa clase de mexicano que los mismos mexicanos desconocen y/o menosprecian. En realidad, todos los personajes que Gándara desarrolla hábilmente en esta pequeña pieza literaria, parecerán, ante los ojos del lector, recién bajados de un ovni... Como el noruego con casco vikingo –turista, claro–, asaltado por una caterva de bronceados marroquíes que venden cerveza en la playa. Aunque el lector sigue con angustia la evolución –por llamarle de algún modo– en la tramitología de Eusebio, cocinero venezolano que busca acreditar la nacionalidad española de su hija recién nacida, "Como pez en el agua" es más una crónica sobre la desesperación de los migrantes por recuperar sus elementales derechos humanos, en un mundo habitable a pesar de sí mismo.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA EDICIÓN MEXICANA

EDITORIAL JUS

http://www.jus.com.mx/colecciones.htm


Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (15490 noticias)
Fuente:
conartedevenezuela.com.ve
Visitas:
1104
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.