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Libro fanny mikey. Cincuenta años de vida artística.

27/01/2010 17:03 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

50 años de vida artística

Una certeza que tenemos todos

por Gustavo Vasco Muñoz

Tomado del Libro Fanny Mikey Cincuenta años de vida artística (1996)

El demonio que está en la sangre de Fanny se sigue angelizando. Procede a hablarle, colmada de ternura,

al grande actor que tiene en frente,

el Maestro Ramón de Zubiría, de cúanto la emociona

que él sea su PADRINO (así, con mayúsculas).

Tito también se enternece y dice que no se siente sino

‘ cola de esta cometa’ . Fanny se enternece más, y suspira: ‘ … si yo no los tuviera a todos ustedes… ’ .

Esta presta a luchar y a triunfar.

Este es un reto de verdad. Y cuando se cree en algo ciegamente, hay que dar batalla.

Fabio Lozano Simonelli

Cuando está a punto de levantarse el telón para dar comienzo a la novena edición del Festival Iberoamericano de Teatro, ciertamente el evento cultural de mayor envergadura que se celebra en Colombia, nos preguntamos con una gran dosis de asombro: cómo Fanny pudo llegar a concebir y realizar esta idea de los Festivales iberoamericanos de Teatro, que trascendieron su nombre para adquirir una dimensión universal?

Para encontrar alguna respuesta adecuada a este fenómeno que llega a lo descomunal debemos apelar a la memoria, una memoria siempre clara y palpitante que estructura aquello que hoy asombra al mundo. Regresaré para reencontrar, cuarenta y tres o cuarenta y cuatro años atrás a la Fanny Mikey de los Festivales de Arte de Cali y a todas sus siguientes realizaciones. Desde entonces hasta hoy, todas ellas podrían ser un hilo indicador del desarrollo de la cultura colombiana en las últimas décadas.

En los comienzos de los años 60 el Festival de Arte de Cali constituía el evento cultural más importante de cada año no sólo en el ámbito local sino también a nivel nacional, y lo era en razón de su heterogeneidad: concurrían en el Festival el teatro, la música, la danza, las artes plásticas. La espina dorsal de este evento la constituían las presentaciones del Teatro Experimental de Cali, fundado y dirigido por Enrique Buenaventura.

 Una larga amistad, conjugada con afinidades ideológicas de la época, me unió a Enrique Buenaventura y, seguramente, era esta amistad una de las razones por las cuales junto con mi esposa, Sylvia Moscovitz, éramos asiduos asistentes a los Festivales de Arte de Cali.

Como coordinadora de uno de aquellos extraordinarios Festivales encontré por primera vez, actuando como ejecutiva y ejecutora a la actriz Fanny Mikey Era el momento en que comenzaba a desplegarse la doble faceta de su personalidad: actriz de profunda vocación, dotada admirablemente de talento y de presencia, y empresaria infatigable, imaginativa y con una inagotable capacidad de propósitos y realizaciones.

Fanny, había llegado a Cali de la mano y con el amor del actor argentino Pedro Martínez, quien inicialmente había sido contratado para desempeñarse en nuestra incipiente Televisión Nacional, y luego fue atraído al TEC por Enrique. En el escenario del Teatro Municipal de Cali, o en otros escenarios, la actriz Fanny Mikey representaba o bien a un personaje dramático de García Lorca en La casa de Bernarda de Alba, o a un personaje de la picaresca criolla en la escenificación de A la Diestra de Dios Padre de Tomás Carrasquilla, y en el gran escenario de la vida se presentían su fuerza y su pujanza realizadora.

Fanny regresó a la Argentina en el año de 1967. Pero el recuerdo vivaz de las realizaciones, los afectos y las querencias de su experiencia colombiana, harían que regresara a Bogotá al siguiente año.

Es en esta época cuando se vincula al Teatro Popular de Bogotá, contribuyendo a construir con Jorge Alí Triana, el primer grupo profesional de teatro de nuestro medio. Y con "Las Posaderas" de Goldoni, desempeñándose en su doble papel de actriz y empresaria, logra el milagro de mantener por tiempo indefinido en cartelera, en Bogotá y en gira por las principales ciudades del país, esta obra, respondiendo así a las necesidades de entretenimiento cultural de un público que cada día llegaba a ser más numeroso. Fue la época en que con disciplina y carisma, Fanny impulsó a la compañía para que hiciera de sus escenarios la misma Plaza de Bolívar y el mítico Festival de las Naciones de Nancy.

Y vino entonces la época de La Gata Caliente. En una pequeña sala Fanny montó su experimento de Mamá Colombia, que aún hoy recrea la realidad política del país con pasmosa actualidad. La Gata Caliente vio surgir otros personajes que hasta hoy son motivo de risa liberadora para cientos de espectadores a través de este vasto país.

Pero las inquietudes de Fanny no eran materia de agotamiento ni de apaciguamiento. En el año de 1978, en forma sorpresiva, nos propuso a un grupo de amigos, encabezados por el ‘ siempre presente, ’ entre nosotros, Ramón de Zubiría, la idea, que tenía ingredientes de delirio o locura, de comprar ‘ a debe’ el cascarón de una vieja sala de cine abandonada y, a través de una Fundación, construir allí una moderna sala de teatro.

La Fundación se llamó ‘ Teatro Nacional’ , denominación que aparecía, en su momento, como demasiado ambiciosa, pero Fanny y Tito querían hacer un Teatro, no para un grupo específico, sino que sirviera de escenario abierto a todas las manifestaciones e inquietudes que fueran apareciendo en el ámbito nacional.

Tito de Zubiría era el presidente de nuestra Fundación, y lo sigue siendo hasta hoy, cuando nos vigila desde la eternidad, con su mirada llena de sabiduría, ternura y picardía. Y la directora Ejecutiva, Fanny, quien contra viento, mareas y toda suerte de adversidades, previsibles unas, impredecibles otras, emprendía la construcción del ‘ Teatro Nacional". En diciembre de 1981, en medio de una gran expectativa tuvo lugar en este ya histórico escenario, la primera representación en Colombia de la famosa obra "El Rehén’ de Brendan Beham.

Pero nada detuvo la incontenible fuerza creadora e impulsora de Fanny. En el año de 1987, con el apoyo invaluable de Ramiro Osorio, decidió organizar en Bogotá el primer Festival Iberoamericano de Teatro. Fue un acontecimiento que marcó todo un hito en la historia cultural del país y que, ya en su novena edición, ha tenido repercusiones a escala universal.

Fanny no pudo permanecer en la hermosa estrechez del Teatro Nacional de la calle 71 y la Fundación adquirió la sala de cine del barrio La Castellana. Con el empuje de Fanny se iniciaron las tareas de remodelación y adecuación y el teatro abrió sus puertas al público espectacularmente en Marzo de 1992, teniendo como marco el III Festival Iberoamericano de Teatro. La huella de Fanny Mikey quedaba así más firme aún en el patrimonio cultural inmueble de Colombia.

Y Fanny siguió entonces, con la mente y con el corazón orientados hacia nuevas metas y horizontes para la fundación.

Acababa de terminar, triunfalmente, el IV Festival Iberoamericano de Teatro, y a Fanny se le apareció un ángel venido de sus ancestros (no recuerdo bien si en sus ancestros se reconoce la existencia de los ángeles). Y el ángel se le apareció bajo la forma de una Sinagoga que iba a ser desafectada. Fanny, al frente de su gente, emprendió la remodelación, y bien pronto la convirtió en uno de los centros culturales más dinámicos de la capital, con actividades y eventos heterogéneos y permanentes.

Y a todo esto se añade la iniciativa de inaugurar la era de los grandes espectáculos en Colombia, con el concierto de Luciano Pavarotti, realizado en 1995 en el Estadio el Campín, ejemplo inolvidable que abrió la vía y señaló el camino a otros eventos que se han realizado posteriormente.

Y después del V Festival Iberoamericano de Teatro, que vendrá? Que nueva sorpresa, creación o iniciativa nos aportará Fanny en el futuro inmediato? Una certeza tenemos todos; Fanny Mikey seguirá inquietando y conmoviendo, en su doble figuración de actriz profunda y dotada y en la escena del mundo y sus acontecimientos, como empresaria sin par, con una fuerza motriz maravillosa y abrumadora para la edificación continúa de nuestra vida cultural.

Me complace invitarlos a recorrer estas páginas plenas de vida, amor y milagro con las que la Fundación Teatro Nacional ha querido reconocer el camino de una mujer que señalo un sinnúmero de perspectivas a nuestros artistas y al conjunto de nuestra sociedad.


Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (14152 noticias)
Fuente:
conartedevenezuela.com.ve
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Tipo:
Reportaje
Licencia:
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