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Juan Pomponio, nos habla sobre su último libro; Lluvias Torrenciales el amor visto desde la sensualidad

31/01/2010 15:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Por qué y para qué escribe Juan Pomponio?

Hace tiempo que ya no me pregunto nada. Simplemente escribo porque en mi alma nacen palabras todo el tiempo. Es un torrente de letras que se unen para formar palabras como lo hago ahora mientras veo en la pantalla del computador la respuesta que surge a su pregunta. La escritura es tan natural como respirar. No hay un "por qué, tampoco un "para qué", sólo hay un escribir sin esperar nada a cambio. Es el placer y la infinita felicidad que me produce la combustión de la tinta en mi sangre.

2- ¿Qué se puede conocer de Juan Pomponio a través de sus poemas?

Puede conocerse mucho, pero si lo dijera yo, perdería el misterio de la poesía. Creo que lo mejor es que, cada uno sea el descubridor de las alquimias metafóricas que existen en el otro. Aquel que sepa contemplar con la mirada certera de los misterios podrá ver el alma reflejada en palabras. Descubrir por uno mismo es la mayor aventura.

3- ¿Cómo descubriste tu vocación?

Nunca estudié letras ni fui formado en ninguna universidad. No vengo de familia de artistas. Todo comenzó de grande, a la edad de 30 años arribó la escritura. Al comienzo estaba fraccionado, la literatura era un hobby y mi trabajo verdadero eran otras actividades. Cuando tomé conciencia real de la vida literaria, dejé todo lo que tenía para pegar "El salto del Guerrero" y entregarme a las letras. Hoy, la literatura es mi VERDADERO TRABAJO. Nunca dejaré de cultivar las letras. Ellas forman parte de mis moléculas.

4 ¿Qué tipo de público tienes en mente mientras escribes?

Cuando escribo no existe nada porque mientras lo hago suspendo toda actividad cerebral, sólo dejo en funcionamiento una pequeña parte mental que me permita reconocer el significado de estos símbolos que utilizo en forma de letras y palabras para que ustedes me comprendan. Todo lo demás es un FLUIR sin pensar. Todo es escritura. Todo es así. No hay pensamientos. Sólo me entrego al acto de escribir lo que sale en esos momentos. No me preocupa el elogio tampoco la crítica. Esas realidades pertenecen al mundo del ego. El estado de escritura se transforma en un estado de gracia y las luces del alma se encienden.

5- ¿Cual es tu ambición como escritor? ¿Dónde quieres llegar?

La meta es no tener metas. Ya no hay ambiciones de ninguna clase. Todo fue disuelto por la escritura, escribo lo que escribo porque tengo ganas de hacerlo. Nunca pensé hacia dónde podría llegar porque en verdad no hay lugares a donde llegar. Todo se encuentra aquí. Los pájaros cantan. La brisa ingresa por la ventana en esta bella tarde de verano. Eso es todo. Lo que pueda acercarse como consecuencia de mi trabajo, será bienvenido a mi vida de escritor y estaré plenamente agradecido. Todo lo que se presente ya es una bendición. Estar sentado escribiendo para los demás es mi mayor éxito de la vida. El resto, fama, dinero, poder, ser un escritor de renombre internacional y otras cuestiones del ego, pertenecen a otro mundo. Si llegan a mi vida diré ¡Gracias! Y si no llegan, también diré ¡Gracias! La mayor felicidad del ser humano es SER y hacer lo que uno sienta desde la sangre. Eso es suficiente para mí.

6- ¿Qué consejos darías a un escritor novel con ganas de empezar a publicar?

Sólo los sabios pueden dar consejos. A un escritor novel puedo decirle que: "Nunca deje de Creer en si mismo. Tenga FE, PACIENCIA, PERSEVERANCIA, CONVICCIONES PROFUNDAS, no se deje abatir por las circunstancias "adversas" que la vida pueda ponerle en el camino porque esas supuestas adversidades sirven como enseñanzas maestras. No busquen nada. No esperen nada. Solamente escriban lo que sientan. La mayor metáfora es la misma vida.

Hablemos de tu último libro

7 - Elegiste el tema de lo erótico, ¿por qué?

Tenía una serie de poemas sensuales que estaban archivados y sentí que era el momento de mostrar ese erotismo. Me gusta lo erótico cuando se fusiona con lo espiritual. El primer libro SALVAJE tenía las mismas características, luego vino FRAGUA UNIVERSAL donde no hubo un solo poema erótico y en LLUVIAS TORRENCIALES, regresa el amor visto desde la sensualidad de los cuerpos, la mente y el alma.

8- ¿Cuánto tiempo de taller tuvo, escribirlo?

El libro estaba escrito, todos los poemas se encontraban en la computadora. El mayor trabajo fue seleccionar cada poesía, después vino la corrección y por último el diseño que fue realizado por un gran amigo y artista de Venezuela llamado Osvaldo Barreto. No existe el tiempo cuando escribo. No sabría decirte. Tengo la eternidad para escribir.

9- ¿Que proyecto sigue?

Si miro hacia delante, tengo el espectáculo de danza coreografiado por Mariposa Roldán que presentaremos en el Centro Cultural Borges. Un evento inspirado en LLUVIAS TORRENCIALES. Luego viene la presentación del libro en la Biblioteca Nacional. Para el mes de mayo, junto con la compañía de danza de Mariposa, fuimos invitados al VI Congreso Nacional de Literatura de Tarija (Bolivia). También tengo la edición del poemario HUELLAS DE FUEGO (I GIRA POETICA AMERICA DEL SUR), la edición de la novela KRISHAN. EL HIJO DEL SOL entre otros tanto proyectos. Ahora si no miro hacia ningún lado, mi mayor proyecto es encontrarme aquí sentado respondiendo a esta gentil entrevista y agradeciendo todo el apoyo que CONARTE le brinda a mi persona. Un gran abrazo de luz. Paz universal.

Lluvias desde un fuego interior: Juan Pomponio, Un Olfateador de Resonancias

Juan Pomponio, trae a mi memoria la carta No 9 del Tarot egipcio. Me recuerda este arcano mayor no por ermitaño –de algún modo todo poeta lo es- sino por su lámpara, su quinqué.

Da la impresión de que fuera un olfateador de elementos, el hombre aquel que recién ha recuperado la "vista" y comienza a palpar lo que le rodea, con asombro prístino, renovado, desconocido.

Entonces nos entrega su mirada limpia de luz y de sombras, de todos esos matices ocultos a otros seres del mundo de la cotidianidad, de la especificidad.

Su quinqué, como la linterna de Diógenes, parece que destapara objetos, le quitara el papel a las cosas, la película que cubre elementos aparentemente olvidados por la inclemencia de la muerte y lo fútil.

Su caminar es seguro, invita al viaje, lo obliga a uno a mirar hacia atrás, a pesar del riesgo que implica echar un vistazo a nuestras almas, a nuestros tiempos idos, reloj de lo inexpugnable, cicatriz de lo que fue, de lo que ya no tendremos, de lo que pudimos haber sido y olvidamos con el paso de nuestras muertes.

A pesar del miedo, del riesgo de convertirnos en estatuas de sal (como el mito hebreo de Lot), o que Eurídice, la bella amada de Orfeo, se pierda para siempre en el abismo y la nada, su poesía, como la música de Apolo, conmueve hasta el fondo, encanta, amansa los demonios del tiempo: la vejez, el raciocinio de lo adulto, lo convencional del hombre contemporáneo, la "cultura" cada vez más excluyente...

...Lluvias Torrenciales es un libro escrito con el fuego de un Prometeo liberado. Ese Prometeo es Juan, el hacedor, el poeta de la vida, del sueño, de la noche. Un hombre que no sólo escribe poesía sino que la vive; ha llegado al conocimiento poético a través de la experiencia; su experiencia es observación interior, contemplación exterior, unicidad con los otros, correspondencia con lo finito-infinito.

En sus libros anteriores, Salvaje, y Fragua Universal, veíamos una preocupación enmarcada en lo profundo, en lo místico, en la búsqueda humana; Juan siempre ha sido un hombre situado en un tiempo no tiempo, en un no lugar trascendental y último que, como en el caso de Prometeo, intenta pasarle el fuego a los hombres.

Lluvias torrenciales, en cambio, es un libro más cotidiano, donde aflora una poética del cuerpo y del amor. Es un libro de viajes, un libro de tránsitos, donde el desplazamiento, el cambio y el ascenso son la única opción. Viaje por la piel, por los poros, por las concupiscencias de un cuerpo poético.

El viaje se da, es un requisito inaplazable en la lectura. Para leer su poesía hay que viajar, emprender la búsqueda o la huída –no hay otra alternativa-. Debemos alegrarnos de los hallazgos o de las perdidas. Toda lectura da o quita. En el caso de ésta, da y quita. Da nuevas sensaciones, nuevos recuerdos, recuperación de cosas que creíamos perdidas. Quita años, quita olvidos, quita tristezas, cercena penas, omite y anula raíces. Con esta poesía es imposible que la Lluvia vuelva hacia arriba; hay que gozar con el agua que cae y nos moja de frente la cara. Con las lluvias torrenciales suelen ocurrir estas cosas.

Winston Morales Chavarro, Cartagena de Indias (Colombia) 2009

Ver perfil de Juan Pomponio


Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (14175 noticias)
Fuente:
conartedevenezuela.com.ve
Visitas:
539
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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