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La economía familiar tiembla cuando llega el Invierno

07/03/2018 19:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Después del otoño, nos vemos en la obligación de ir aclimatando progresivamente nuestro hogar con el empleo de medios y sistemas que conllevan un aporte energético considerable, no gratuito y que además trastorna considerablemente las previsiones en los gastos mensuales de cualquier familia

Primero echamos mano a una chaqueta que a media mañana nos la vamos dejando olvidada en el coche, en lo alto de un perchero o encima de cualquier silla. Al cabo de algunos días nos vemos en la obligación de sustituirla por una rebeca algo más gruesa y consistente. En definitiva, cada día vamos sumando capas de ropa a nuestro cuerpo, y al final no tenemos más remedio que rescatar el abrigo, la bufanda y los guantes del fondo del armario si queremos salir a la calle y no pasar frío. El invierno se nos cuela cada año de manera discreta y no hay más remedio que adaptarse a él.

Sin embargo, cuando llegamos a casa y nada más abrir la puerta, lo primero que hacemos es quitarnos el chaquetón y seguidamente nos vamos directos a conectar la calefacción, encender la chimenea o enchufar la primera estufa que tengamos a mano, según los recursos de los cuales dispongamos.  No hay nada más reconfortable en los meses que comprende el invierno,   que sentir un agradable contraste de temperatura cuando regresamos de la calle. Pero estas actuaciones no son gratuitas,   el uso  de ellas de manera excepcional en esta fría época del año, genera un incremento económico importante que se manifiesta  en el recibo de la electricidad, en el recibo del gas, o puntualmente en facturas de gasoil para la calefacción, compra de leña, de pelet o de simples botellas de butano o propano. Todo esto al final de una manera o de otra hace temblar nuestra economiá familiar y provoca que estemos deseando que llegue el buen tiempo. 

El mejor consejo para liviar o hacer más amena esta situación, es usar siempre la logica común, empleando actitudes, comportamientos y hábitos que logren que nuestra vivienda mantenga una temperatura adecuada de confort el mayor tiempo posible, con un mínimo aporte energético.

Es muy importante preparar nuestro hogar cuando se alerte que el frio está a la vuelta de la esquina, como es la comprobación de que toda la carpinteria exterior cierra y ajusta correctamente para que sea lo más hermética posible; la sustitución de gomas y burletes, la regulación de pestilleras o mantenimiento del sellado en las ventanas y cajoneras de las persianas, es una actuación que un profesional del sector nos puede hacer anualmente de manera rápida, sencilla y económica. Si la vivienda dispone de aireadores en la carpintería exterior o sistemas de microventliación en los accionadores de apertura y cierre de la misma, hay que tener la precaución de cerrarlos o desactivarlos, una vez hayan cumplido la funcion de ventilación. Las viviendas deben de ventilarse diariamente y preferentemente a primera hora de la mañana para obtener un clima saludable e higiénico, pero en invierno esto se consigue con una exposición mínima por estancia. Debemos de evitar en cualquier hogar y en la medida de lo posible, que no se produzcan puentes termicos que "echen por la borda" nuestro esfuerzo y trabajo diario en calentarlo. 

Si nuestra vivienda tiene una buena orientación y los rayos de sol bañan su fachada, es una medida fabulosa que en ese período de exposición solar,   subamos todas las persianas para conseguir un calentamiento natural y gratuíto de la misma,  así como bajarlas y echar las cortinas, cuando cese el sol para evitar su enfriamiento. 

Otra cuestión a detallar es la sensación térmica de cada persona. Cada cuerpo es distinto y no sentimos de igual manera y forma el frio, por lo que se vuelve a insistir en usar la lógica y el sentido común. No es correcto, mantener una vivienda con un sistema centralizado de calefacción mediante termostatos independientes en cada estancia, a una temperatura de consigna de 25-28 grados, y que sus habitantes vayan en manga corta, como si fuera verano.

Lo ideal en términos generales es mantener tu vivienda a una temperatura lo más óptima y constante posible, la cual debemos controlar a nuestro criterio,   que dependerá si la vivienda está habitada, si somos mas frioleros, más calurosos, si es de día o si es de noche.

"La mejor calefacción, las más eficiente y la más respetuosa con el medio ambiente" es la que no se usa

Algunos hábitos, actitudes o términos generales que podemos emplear para conseguir que el invierno no nos pase factura cada año, pueden ser;

* Abrigarese dentro de casa; usar bata y dormir con edredón o manta, consiguiendo un equilibro entre la sensación térmica inidividual de cada persona y la temperatura ambiente de la vivienda.

* Los termostatos de la calefacción centralizada de una vivienda, deben de programarse en diversas franjas horarias con un temperatura mínima de 19 grados y máxima de 21 grados.

* Evitar que la temperatura de la vivienda baje de los 18 grados, aunque no estemos en ella en ese momento.

* Las calefacciones que funcionan por circuitos cerrados de agua, son mas eficientes y tienen más inercia, que las de aire, como son los calefactores, convectores o bombas de calor.

* El calor siempre es más efectivo si se propaga desde el suelo hasta el techo, que desde el techo hasta el suelo, por lo que hay que considerar este detalle si estamos pensando en dotar nuestra vivienda de un sistema centralizado y controlado de calefacción, pidiendo consejo a una empresa especializada para buscar el que mejor se adapte a nuestras necesidades, ecológico y eficiente.

* Si usamos aparatos eléctricos para calentar nuestro hogar, deben de ser energéticamente lo más eficientes  posibles y llevar incorporados programadores horarios de encendido y apagado y termostados regulables, los cuales debemos de usar con precación y lógica.

* Conseguir en radiadores y placas calefactables el efecto de convección, para ello lo ideal es instalarlos proximos a la ventanas y por debajo de las mismas.

* No calentar las estancias o zonas de la vivienda que no estemos habitando, independizando zonas en la medida de lo posible.

 

Al final el logro de todo esto es, conseguir que nuestra vivienda tenga una agradable temperatura interior, que nos sintamos lo más agusto posible dentro de ella, sin que el inverno nos meta demasiado la "mano en la cartera" o dicho de otra manera "en el bolsillo".

"La mejor calefacción, las más eficiente y la más respetuosa con el medio ambiente" es la que no se usa.

¡Feliz Invierno!

 

By Fran Pérez

 

 

 

  

El invierno se nos cuela cada año de manera discreta y no hay más remedio que adaptarse a él

 

   

   

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Fran Pérez (1 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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