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Hungría y Venezuela, similitud en una agenda territorial, Islamismo y Zapatero

03/10/2018 08:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El trauma económico fue duro, el social fue aún peor

La Tecla Fértil

 

Los magliares se asentaron en un nuevo territorio, que llegaron en el siglo IX procedentes de los Urales tras largas migraciones. Una vez cruzados los Cárpatos, la gran llanura fue el territorio escogido para quedarse y fundar el Estado magiar (posteriormente llamado húngaro al adoptar el latín como idioma y el cristianismo como religión). Durante casi un milenio el Reino de Hungría abarcó prácticamente todo este territorio, llegando desde el mar Adriático hasta los Cárpatos orientales, con una extensión de 282.000 kilómetros cuadrados y una población de 18 millones de habitantes. Junto con la corona austríaca formarían el Imperio Austrohúngaro, dando lugar a una potencial mundial que fue la época más gloriosa del país. No obstante, en la cuenca Cárpata no solo vivían los húngaros, sino que más bien era un gulyás de etnias y nacionalidades (eslovacos, rumanos, serbios, checos, croatas...), si bien el territorio era administrado por la corona húngara.

Posteriormente Hungría se alinearía con las potencias centrales en la primera guerra mundial, y, tras perder la guerra, llegaría el traumático tratado de Trianon, la mayor tragedia moderna de Hungría, por la cual la cuenca de los Cárpatos, casi exclusiva del Reino de Hungría, se repartió como una tarta de cumpleaños entre los estados de alrededor, quedando Hungría reducida a 93.000 kilómetros cuadrados (la tercera parte que antes) y 8 millones de habitantes (menos de la mitad que antes). El norte fue a parar a Checoslovaquia (hoy en día la parte de Eslovaquia), el este a Rumanía, el sur a Serbia, Croacia se separó definitivamente, y el oeste fue a Austria y Eslovenia. Además de los territorios y su población, se perdieron zonas agrícolas e industriales fundamentales, así como las infraestructuras que había en ellas. Resumiéndolo en un símil futbolístico: Hungría pasó de jugar la Champions league a hacerlo en 2º división.

Pero si el trauma económico fue duro, el social fue aún peor. Debido a este reparto territorial, millones de húngaros quedaron repentinamente viviendo en los nuevos países de alrededor, lejos de la madre patria, aunque siguieron con su idioma y cultura, a pesar de las dificultades. Pese a que muchos emigraron a la nueva y reducida Hungría por motivos personales, económicos o sociales, a día de hoy sigue habiendo más de 2 millones de húngaros repartidos a lo largo de toda la cuenca de los Cárpatos, por las actuales Eslovaquia, Rumanía, Serbia y Ucrania fundamentalmente

.Hay que mencionar dos cosas importantes: la primera, que, en el territorio entregado a cada país, los húngaros no eran mayoría (es decir, en la parte entregada a Checoslovaquia la mayoría eran eslovacos, en Transilvania, rumanos, etc..) pero sí que en zonas concretas dentro de cada territorio los húngaros eran mayoría. Las nuevas fronteras fueron trazadas muy torpemente, suponiendo que el motivo fuese homogeneizar las naciones dentro de cada Estado (el motivo oficial), aunque si se buscaba castigar a Hungría desde luego entonces fue todo un éxito. La única posibilidad de recuperarlos fue volver a alinearse con Alemania en una nueva guerra, cosa que sucedió poco después, en la segunda guerra mundial. Para muchos historiadores los tratados de Versalles y Trianon no fueron sino el caldo de cultivo para generar una nueva guerra.

 

La nueva Hungría pasó a ocupar tan solo una parte de la cuenca de los Cárpatos, sin embargo, más de dos millones de húngaros habitan dicha cuenca en los países limítrofes: Rumanía, Eslovaquia, Ucrania, Serbia, Croacia, Eslovenia y Austria. La pérdida de los territorios húngaros tras la primera guerra mundial (tratado de Trianon). Fue atroz, la actual Hungría. Todo fue más oscuro, el antiguo Reino de Hungría, el reino croata estaba unido a él, Fueron territorios perdidos con mayoría de población húngara que quedaron fuera del país.

Los húngaros siguen viendo la cuenca Cárpata como su hogar, y con razón, ya que fuera del actual Estado húngaro, el territorio continúa salpicado de minorías de húngaros rodeadas de rumanos, ucranios, serbios o eslovacos, como el envoltorio moteado de un Túró Rudi. A pesar de que muchos territorios se perdieron, al haber más de 2 millones de húngaros aún en ellos y haber pertenecido durante un milenio a la corona húngara, los magiares siguen viendo la cuenca de los Cárpatos como su casa. Así, en Hungría hay unos 10 millones de habitantes, casi todos de etnia húngara, pero en la cuenca Cárpata residen más 12 millones de húngaros en total. En la televisión, por ejemplo, el mapa del tiempo abarca toda la Kárpát-medence, las noticias y reportajes son sobre los húngaros de toda la región (y no solo de la República húngara), ya que cuenta con televidentes repartidos por toda la región. Cultural y socialmente hay muchos vínculos y uniones (programas educativos, políticos y de cooperación), más allá de los conflictos que ocurren a diario por los "choques culturales" entre las minorías húngaras y los ciudadanos eslovacos, rumanos o serbios, entre otros.

 

Aunque está cerca de cumplirse un tiempo más, de la primera guerra mundial, los húngaros de los países del entorno han continuado hablando su idioma, practicando su cultura y sus tradiciones, y pese a tener pasaportes de Eslovaquia o Rumanía, no se han vuelto eslavos ni latinos. Continúan siendo húngaros, y orgullosos de ello

La mayor ciudad de la cuenca de los Cárpatos es la capital de Hungría, Budapest, con sus 1, 7 millones de habitantes. Le siguen la capital de Serbia, Belgrado, con 1, 1 millones, Zagreb, la capital croata, con 0, 8 millones y Bratislava, la capital eslovaca, con 0, 5. Los ríos Danubio y Tisza son los más importantes de la región.

Venezuela, por igual viene perdiendo extensas planicies y zonas altas de su territorio

 

La República de Hungría sigue siendo, pese a todo, el país que ocupa la mayor parte del territorio, formado sobre todo por Alföld, la gran llanura húngara, y Dunántúl, los territorios al oeste del Danubio. La parte norte de Kárpát-medence, la eslovaca, se denomina en húngaro Felvidék, o tierras altas, al ser bastante montañosas. La zona de Ucrania, al este, es Kárpátalja (Transcarpatia). La zona rumana, también al este, se conoce como Erdély la parte sur, de Serbia, Croacia y Eslovenia, Délvidék (tierras del sur), y la zona de Austria son las Őrvidék (tierras de los őr, o vigilantes occidentales, llamadas Burgenland en alemán).

Los territorios perdidos en Trianon continúan siendo una reivindicación social y política. Se pueden ver desde pegatinas en los coches con la silueta del Reino de Hungría, hasta manifestaciones y todo tipo de actos. Hungría no se ha recuperado aún de la tragedia, y el desbarajuste territorial y humano aún sangra.

 , cuya topografía agreste le fue difícil a los españoles conquistar, pero, la mayoría de nuestros indígenas organizados en forma tribal y etnias recorrían estas tierras desde Nuevo México hasta llegar a los Mapuches en Argentina, países invasores acabaron con Los Incas, Mayas y Aztecas. Ahora nuestras tierras son repartidas a los chinos y otros países por bloques para sacar sus riquezas desde el subsuelo, un asunto delicado que los norteamericanos supieron respetar y que, Noam Chomsky lo sabe muy bien y, no me explico porque visita a Lula Da Silva que es un cómplice incidental a través de Odebrecht, que, no han sabido manejar realidades tras una verdad, es otro asunto. Se tiene previsto que Venezuela quedará dividida en tres porciones territoriales de venirse lo imprevisto y los protestantes pentecostales le hacen un doble juego a la divina procedencia, con los comunistas y con Dios, a través de la figura de Javier Bertucci, un comediante más, porque en la verdadera Iglesia Evangélica no lo aceptamos, por usurpar el Evangelio y el nombre de Jesús, lo que indica que esta crisis es territorial y espiritual, más no económica.

Vladimir Putin y Donald Trump, miran a su alrededor y no quieren aparecerse en los telediarios y periódicos del día como aplicadores de leyes represivas, ya que son empresarios y fueron llamados a organizar la economía mundial, pero, el gran problema es China que, con sus ventas de chatarras quieren seguir engañando al mundo, a través de la nueva Ruta de la Seda.

Los ataques xenófobos manejan una contracultura y, La entrada a la Unión Europea no ha servido para nada en este aspecto. Aunque muchas leyes se retocaron para cumplir criterios de entrada (como en Eslovaquia o Rumanía), con el tiempo han quedado en agua de borrajas. Los partidos más radicales (especialmente la extrema derecha) son muy poderosos en esta zona, sobre todo en Eslovaquia, Ucrania y la propia Hungría, y han adoptado una ideología muy agresiva y nacionalista que empeora aún más la frágil convivencia de húngaros, eslovacos, rumanos o serbios. Lo peor de todo es que no parece que la cosa vaya a arreglarse, sino todo lo contrario.

En Venezuela, hay grupos pentecostales que se dicen evangélicos llamados a crear distensión entre los venezolanos y, la ruptura de sus valores culturales como étnicos se agudizan entre sí, por la lucha de poder y el control de las bolsas CLAPS para revenderlas a quien sea, como me lo indico un pastor de Iglesia serio, donde me indicó que miembros del Consejo Comunal le ofrecieron cuatro bolsas a 25.500 de los antiguos, fuertes. Cuando su valor es menor. Habría que preguntarle a José Avila, director de AMILCA- Carabobo como es este juego en el pase de la bolsa y el gobierno central investigar su pase por el INTI.

Pero, esto, no es más que la reorganización de los territorios, tal como sucedió en Hungría, quien al lado de Venezuela reflejan el mismo episodio político. Todos son neoliberales y hablan de marxismo, ni siquiera saben quien es Carlos Marx y su obra. El asunto es delicado y, los recursos son ofrecido al mejor postor y Putin como Trump no caerán en este escenario, por esto, dejan atrás a Cuba, Bolivia y Venezuela, no quieren verse envueltos en colmillos de agentes del neofascismo o neonazis, grupos que se manejan en forma lateral de los gobiernos centrales. Alemania y el FMI tienen problemas con sus colonias, Cristina Lagarde como excusa, acepto trabajar parcialmente con la moneda china, porque las mafias bancarias controladas por Pekín hacen sus esguaces en el mundo occidental y desean desaparecer el dinero en efectivo.

Los califatos occidentales empiezan a reorganizarse bajo el asesoramiento del Islam proveniente del Medio Oriente, ligados a la santería, los cuales ocasionaron muertes brutales a calificados amigos del comandante Hugo Chávez Frías, toda una secuencia de complicaciones, bajo la mirada de un gobierno central que busca su identidad desde Miraflores y, cuya vista da al Cuartel de la Montaña, debe cuidarse el presidente Nicolás Maduro Moros, hay realidades que dan apariencia de oscuridad.

La nueva Hungría pasó a ocupar tan solo una parte de la cuenca de los Cárpatos

 

 

 

 

 

 

 


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Emiro Vera Suárez (1726 noticias)
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