Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Correo Cultural escriba una noticia?

Hugo Blanco y su toque eterno del arpa

15/06/2015 16:37 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hoy cuando el país enfrenta el luto por tan sensible pérdida, la Orquesta Sinfónica de Venezuela presenta esta semblanza de un músico insigne, digno representante de nuestra venezolanidad. Hugo Blanco supo amalgamar lo mejor de nuestra idiosincrasia en su música y en sus composiciones que traspasaron fronteras, poniendo a nuestro país en el sentir universal. Sus temas Moliendo Café y El Burrito Sabanero, entre muchos otros, forman parte del acervo musical internacional. Su fina interpretación del arpa lo catapultó como uno de los mejores del mundo. Hoy honramos su memoria.

image

Hugo Blanco

Prensa OSV. Evelyn Navas Abdulkadir. Nacido en Caracas el 25 de septiembre de 1940, Hugo César Blanco Manzo, destacó como uno de los músicos y compositores más prolíficos de su generación. Junto a los compositores Simón Díaz y Chelique Sarabia, nos legó las canciones más emblemáticas de la tradición popular venezolana. Intérprete, productor y arreglista, es considerado como uno de los mejores arpistas del mundo. Su inquietud por todos los aspectos musicales le llevó a contribuir de muchas maneras al desarrollo creativo de la música en nuestro país.

En vida, Hugo Blanco fue reconocido internacionalmente, ya sea por su interpretación del arpa, así como por composiciones. En el ámbito internacional era valorado y admirado por músicos y artistas. Era tan creativo que creó lo que se conoce como ritmo Orquídea y a través de su música impuso nuevas formas creativas que influyeron en el desarrollo de la música venezolana. Dos temas le son representativos: Moliendo Café y el villancico Burrito Sabanero.

image

La música le interesó desde niño y a los doce años comienza su interés al aprender a ejecutar el cuatro. Solía visitar las estaciones radiales y observar cómo los músicos interpretaban los instrumentos. Reunió entre familiares y padrinos la cifra de 15 bolívares y lograr hacerse de un cuatro viejo a la venta en una chivera y el mismo día que lo adquirió, comenzó a practicar. Según se cuenta, esa misma tarde sacó sus primeras melodías. Pero había un instrumento que le llamaría más la atención: el arpa.

Al dominar totalmente el cuatro, comienza a observar con todo detalle la ejecución del arpa con la finalidad de anticipar los acordes del cuatro y para ello se valía de las orquestas y músicos que tocaban en vivo en las emisoras de radio. Allí se encontraría con grandes maestros como Juan Vicente Torrealba, José Romero Bello, Miguel Rodríguez, Cándido Herrera y Amado Lovera.

Siendo todavía un joven, inicia un conjunto musical. La familia Attías poseía un arpa y se la prestaba para que tocara. Al ver que la dominaba con gran facilidad y destreza, se la regalaron, sin sospechar que ese mozuelo se convertiría en uno de los mejores arpistas del mundo y en uno de los creadores más significativo de ritmos nuevos para la música popular venezolana.

image

Hugo Blanco

Hugo Blanco nunca olvidó sus inicios y es por eso que en entrevistas a la prensa siempre dijo: "En esos tiempos casi no había conjunto de música criolla, nosotros formamos uno en el Liceo Aplicación, obteniendo bastante éxito en el medio estudiantil". Uno de sus compañeros es el también reconocido compositor Chelique Sarabia. En 1958 Francisco González, reconocido propietario de un estudio de grabaciones en Caracas, descubre al joven del conjunto del Liceo Aplicación y lo invita a grabar su primera producción discográfica. Dos de los temas fueron comercializados, uno para el Sello Gramcko y el otro para Palacio de la Música.

Hugo Blanco ingresa en la Universidad Central de Venezuela para estudiar Ingeniería Metalúrgica, carrera que abandona luego para trabajar y asumir las riendas de la familia, probando suerte con la música. De nuevo se une a Francisco González e inicia una carrera que sería meteórica.

image

Los años dorados

Moliendo Café es una de sus composiciones con mayor proyección internacional. La creó el 19 de diciembre de 1960. Alcanzó la fama no sólo en el país, sino en el mundo entero. Durante los años 60 grabó varios álbumes de larga duración y conoce a Simón Díaz, a quien descubre como un nuevo talento nacional, llegando a grabar varios discos con él, todos con rotundo éxito comercial.

Su amor por la música lo lleva a formar a mediados de los años 70 su propio grupo infantil, La Rondallita. También graba con el humorista venezolano Joselo, José Díaz Márquez, hermano de Simón Díaz.

En 1975 escribe El Burrito Sabanero (El Burrito de Belén) para un trabajo discográfico dedicado a un personaje televisivo en boga en aquel entonces, el Topo Gigio. El disco era para el mercado mexicano y aunque salió, ninguna composición de Blanco fue publicada. Simón Díaz le pide entonces que incluya el tema en sus famosos discos de Gaitas, que tenían gran acogida en diciembre, pero el tema pasa desapercibido, porque era más de una temática infantil.

Hugo Blanco no se rindió con la canción. Con su grupo La Rondallita, niños que pertenecían al Coro de Niños de Venezuela, lo incluye en la primera producción discográfica de la agrupación, con la voz de Ricardo Cuenci. Tal fue el éxito, que hasta en Puerto Rico clamaban por la presencia de Blanco y sus niños, que terminaron visitando la isla y grabando dos discos más. El Burrito Sabanero y Moliendo Café son de sus temas más versionados por artistas y agrupaciones de talla mundial y ha sido grabado en varios idiomas.

En 1978 se casa con Ana Isabel Aranguren y tienen tres hijos: Hugo David, Hugo César y Hugo Raúl. En los años 80 colabora con las cantantes Tania y Rosa Virginia Chacín y funda su grupo Los Hijos de Ña Carmen. Su gran talento le hizo acreedor de premios nacionales e internacionales.

image

Orquídeas en su música

Hugo Blanco es un gran innovador y sobresale como precursor del Ska y del Reggae en nuestro país. Fue tal su admiración por la música de Byron Lee and The Dragonaires, Jimmy Cliff y Desmond Dekker que crea y produce el primer cuarteto de esta tendencia, Las Cuatros Monedas, junto a los hijos del pianista de la Billo's Caracas Boy, Pat O'Brien.

Durante 20 años fue el productor musical de los discos de Gaitas junto a Simón Díaz y su hermano Joselo. En el año 1968 lanzó el disco Gaitas y Parrandas con Simón y ese fue un trabajo que mantuvo hasta 1977 cuando el dúo musical se separa. A partir de 1977 trabaja con Joselo luego del éxito del disco Pa' Mi Que Está Bien Bueno. Las producciones Los Borrachitos, Las Cuñas, Las Locas, La Marabunta, Los Velorios y Joselito,sobresalieron.

Hugo Blanco compuso muchísimos temas inolvidables: María Morena, El Cigarrón, María Morena, Guajira con Arpa, Si te vas, te Vas, Una Noche en el Llano, Sierra Nevada, Domingo por la Mañana, Cumbia con Arpa, Leche Condensada, La Rosa Blanca, La India Tibaire, Tierra Mojada, El Paso de la Mona, Mañana vas a Llorar, Un Padre Nuestro en la Playa, Cota 905 y Corazón de Fresa, amén de muchos otros más. Desde 1960 su música alegra los hogares de habla hispana.

image

Hugo Blanco contaba con un ensamble fijo, donde él ejecutaba arpa, cuatro y guitarra, acompañado por Pablo Anzola en el güiro, quijada y cencerro; Luis Arismendi en la percusión; Antonio Guédez en el cuatro, y Nelson Blanco en el bajo y la guitarra eléctrica. Luego solía incorporar otros instrumentos como mandolina, trompeta, saxofón, trombón, bombardino, claves, xilófono, marimba, tambora, maracas, triángulo y flauta.

Más allá de la música y como ávido conocedor del negocio del entretenimiento, participó componiendo las bandas sonoras de filmes comoLujuria Tropical del director Armando Bó (1962), Twisty Crimen del director Arturo Plascencia (1963) e Isla de Sal del director Clemente de La Cerda.

Su discografía es inmensa, iniciando con el sello Gramcko Records y su larga duración La Dama Equis Canta Ritmo Orquídea, así como los discos para el sello El Palacio de la Música donde destaca El Nuevo Ritmo Orquídea, Hugo Blanco en la percusión, Balada del Bombardino, Selección Navideña, y la apreciada serie de Bailables y Superbailables. Para Producciones HB graba Arpa Brava, La Rondallita: El Burrito Sabanero Volumen 1 y luego, Volumen 2. Con Rosa Virginia Chacín graba Soñé que Soñaba y con Mirtha Pérez graba para el sello Rodven. Grabó discografía para Perú con el sello Palacio/Virrey y con el sello Palacio América presentóEl Rapidito y Arpa Romántica, así como con Kubaney Records, Festival Tropical.

Su discografía compilatoria reúne discos para Latin World Music con Hugo Blanco 16 Grandes Éxitos; con Polygram 40 años 40 éxitos, Nueva Rondallita y Grandes Éxitos de Hugo Blanco; Hugo Blanco Total para MTM Colombia; y Bailables de Oro para West Side Latino de Estados Unidos. Hugo Blanco presentó también colecciones dedicadas al Arpa: Lo Mejor del Arpa Tropical, Lo Mejor del Arpa Internacional, Lo Mejor del Arpa Llanera, Lo Mejor de las Mariposas con Joselo, Frente a Frente: Simón Díaz y ¡Arriba Hugo Blanco!.

"Nuestra relación data del año 1957 o 1958. Hugo (Blanco) tenía un conjunto musical en el Liceo Aplicación y yo en la Escuela Técnica Industrial. Y siempre coincidíamos en unos amenos mano a mano en la Escuela normal Gran Colombia y muchísimos otros escenarios. Fue así como hicimos una gran amistad. Los músicos de él tocaban conmigo. Y los míos tocaban con él. Y hasta grabábamos en el mismo estudio. Cada vez que nosotros nos presentábamos juntos, la gente lo percibía como un mano a mano, como una competencia sana, en la que cada uno iba pujando. Ambos contamos con la influencia de Juan Vicente Torrealba, quien logró fusionar la música rural con la urbana. Y a ese movimiento nos fuimos sumando poco a poco Hugo Blanco, yo, y muchísimos cantantes. Hugo lo hizo con su 'ritmo orquídea' de tiempos binarios del área del Caribe. Era una música mucho más bailable que el tradicional tres por cuatro y que los valses nuestros. Una música que construyó con instrumentos llaneros, arpa, cuatro y maracas, pero a la que añadió además bongós, quijadas de burro, y charrascas. Fue una música innovadora. La versión que hizo de Moliendo café con ese ritmo es en verdad impresionante".

Chelique Sarabia

Cantante y compositor venezolano

Fuente: Prensa Nacional


Sobre esta noticia

Autor:
Correo Cultural (14805 noticias)
Fuente:
correocultural.com
Visitas:
2079
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.