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Del espacio pictórico al espacio movimiento y fragmentado, a partir de Elsa Morales

02/05/2011 15:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El hecho de dirigir un relato en la disciplina fílmica o audiovisual nos confronta con la esencia del ver y del mover. Si investigamos la raíz griega, descubrimos que Cinematografía es Dibujar o Escribir con el Movimiento y que Video, en su raíz latina, significa Veo.

Podría pensarse que nuestro accionar frente a lo visual es ver lo visible en la imagen, y que ésta es total. Pero no es así como hoy día la vivimos; la imagen en su concepto más amplio y laxo, se extiende a las imágenes sonoras y a las imágenes sinestésicas.

Cuando observamos meticulosamente un espacio pictórico a través de la audiovisualización (videosonorización) exploramos en su ser, buscamos darle una orientación y esculpirle cuerpo, nos retroalimentamos a través de varios estímulos, los más inmediatos: las miradas y movimientos que la pieza y su artista hacedor nos re-envía, el artista en sí mismo, las informaciones y expresiones que otro ser humano tiene de esa pieza y del artista; y de este modo logramos, en parte, percibir una armonía videosonora en correspondencia con nuestro entendimiento.

El movimiento es herramienta, es lienzo y dinámica que permite fragmentar el espacio en diversos ángulos y expone una totalidad de componentes como conjunto que no sólo impresiona a la retina del ojo o al tímpano del oído sino que se deja sentir en la atmósfera de lo invisible.

Sentimos en piel una moción, una emoción, una re-moción, que se hace "percibible" y entendible en una atmósfera que, invisible, recorre nuestro cuerpo. He aquí la correspondencia entre el espacio pictórico y el espacio dinámico audiovisualizado: el carácter de invisibilidad.

Toda pieza pictórica incluye el movimiento dentro de sus componentes, un movimiento no percibido en el tiempo físico sino en las tensiones dinámicas que se generan entre la interacción de sus componentes, por ejemplo: formas con respecto al borde del lienzo, o colores con respecto a sí mismos, o con respecto a la ubicación de otros componentes como la luz, la línea.

Con las piezas videosonorizadas o fílmicas podemos acceder en la interioridad de los espacios, atmósferas, movimientos que viniendo desde unas dimensiones de punto y línea sobre el plano son redimensionadas y poetizadas en el volumen cinemátic.

Fuente: Lucía Lamanna.


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correocultural.com
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Reportaje
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