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El otro virus

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29/03/2020 05:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La pandemia del Covid-19 nos sitúa en una encrucijada sin precedentes, que hará variar en lo sustancial el formato del actual sistema y dejará una honda huella en el conjunto de la sociedad, cuyos efectos se recrudecerán de seguir utilizando el virus neoliberal como antídoto

Desde que entramos en la Unión Europea fue incesante el bombardeo publicitario sobre las bondades que reportaba la pertenencia a este ámbito geopolítico, hasta el punto de hacernos creer que disponía de capacidad sobrada para neutralizar la primacía militar y económica que representan China y EE. UU; cuando lejos de ser cierto la evidencia vino a indicar que se trataba tan solo de una unidad de desavenidos.

Tal es así que pasados 60 años desde su fundación y 72 años desde el fin de la II Guerra Mundial, aquella alianza constituida con el objetivo de lograr una paz perdurable en Europa y cohesionar un bloque político y social a través del fortalecimiento de los países miembro, la UE pasa por la peor etapa de su historia, hasta el extremo que en la actualidad no es más que un Sansón con el pelo rapado, una imagen opuesta al fornido gigante que se nos intenta vender

El fracaso del proyecto de la Eurozona se consumó iniciada la década de los ochenta, cuando se aplicaron las políticas neoliberales con la creación del euro, pues a partir de entonces, el dogma neoliberal es quien domina al completo las políticas de los gobiernos, y es ahí donde radica el problema, que se hace más intenso en aquellos países, donde fue aplicado con mayor severidad y crudeza.

Que nadie piense por tanto que la actitud del neoliberalismo ante la pandemia del Covid-19 va ser distinta a la mantenida ante la crisis iniciada en el 2008, pues a pesar de los perniciosos efectos que indujo la gestión de aquel trance en el bienestar general, la actitud que mantiene la Unión Europea ante la nueva eventualidad sigue siendo la de un entramado burocrático dispuesto a mantener ex profeso la ortodoxia económica ultraliberal ´sin que les preocupen lo más mínimo los efectos colaterales de su impacto.

Con la gente confinada y sin visos por tanto de una reacción popular, todo viene a indicar que ante el corona virus la Unión Europea comandada por el neoliberalismo mantendrá idéntica tónica y no se pondrá al servicio de los afectados al nivel que requiere la situación, al menos eso es lo que expresa el naufragio de la cumbre de los ministros de Economía del euro a la hora de acordar una respuesta conjunta ante la plaga vírica, y eso a pesar que entre otros perjuicios fue el austericidio neoliberal con sus recortes el responsable del debilitamiento sanitario que actualmente se advierte.

Cuando no se antepone el derecho a la vida a cualquier otra consideración, posibilitando de facto que el gobierno de las finanzas destruya la “Europa social”, no cabe la continuidad en la Unión

Usando la estabilidad como escusa desmantelaron en gran medida todo aquello que tenía que ver con la sanidad pública, finiquitando camas de hospital, cerrando a cal y canto plantas enteras, al tiempo de amortizar las plazas del personal sanitario público que jubilaron, mientras en paralelo atomizaban las listas de espera hasta extremos de provocar la desatención preventiva, sin que a juzgar por los hechos se vislumbre intención alguna en cambiar el paradigma vigente desde la crisis pasada, en tanto, siguen multiplicándose los contagios y los fallecidos y cuando esto ocurre, cuando no se antepone el derecho a la vida a cualquier otra consideración, posibilitando de facto que el gobierno de las finanzas destruya la “Europa social”, resulta obvio que ante tal tesitura la continuidad de nuestro país en ese club es cuando menos una incoherencia fatal.

Hemos de tener muy presente que la Unión Europea que ahora en una situación extrema se resiste a emitir la cuantía necesaria de “corona-bonos” con los que poder mitigar el impacto económico-social inducido por la pandemia del Covid-19, no solo es la misma institución que refrendó el rescate bancario con fondos públicos, sino también, la que mensualmente habilita decenas de miles de millones de euros para su dación a las entidades financieras.

La total ausencia de dirección colegiada y carencia de cohesión ante esta calamidad vírica, indica sin error a equivocación que estamos en el principio del fin del futuro de la Unión, que al ser invadida en su estructura funcional por el neoliberalismo, pasó a maniobrar como un mercado planificado para beneficio exclusivo de las elites transnacionales-financieras del capital.

Y si cuando ante una catástrofe de semejante envergadura se reafirman en la insolidaridad especulativa no cabe más tolerancia que proceder en consecuencia y en defensa del interés general invertir el tándem privatización de beneficios – socialización de pérdidas, con la responsable determinación de poner punto final a la función jerárquica que ostenta el “neoliberalismo” en el gobierno de la UE.

De no proceder en esa dirección, más allá de las víctimas que queden por el camino, la tragedia social irá acompañada a buen seguro de una debacle económica sin precedentes, con grave convulsión social, que traerá consigo un desastre sin paliativos que degenerará de forma extrema en las condiciones de vida de la ciudadanía


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Galdo Fonte (424 noticias)
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