Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Galdo Fonte escriba una noticia?

El futuro está en la izquierda

29/01/2016 14:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Permitir que tras el sofisma de la estabilidad siga gobernando el país el partido más corrupto de la democracia, equivaldría a retrotraer la función política a tiempos pretéritos a la Transición

A nadie  que además de peinar canas tenga dos dedos de frente,   le debe sorprender lo mas mínimo  el patrocinio  de Felipe González  a un gobierno PP / C´s con la abstención del PSOE, pues tal planteamiento lejos de una novedad   es algo en lo que lleva  trabajando  desde mucho tiempo atrás,   con la   planificada  colaboración  de  destacados miembros de la caverna mediática  y la interesada participación  de  las empresas  que conforman el IBEX 35.

Ralea que en su conjunto admite las elecciones  desde  el  mero   formalismo,  pero que en modo alguno acatan  como  formato determinantes de acceso  al poder de Gobierno,  que al margen  de la representación electoral entienden como reserva exclusiva y coto privado de las altas esferas, toda una expresión  explícita de su  desprecio  hacia  la prevalencia que debe ostentar la  función política  y del absoluto  rechazo a la autenticidad democrática, aspectos   que  ponen de manifiesto  su  respaldo al predominio del poder e económico sobre la voluntad de los electores, como prueba  el  hecho cautivo de seguir sometiendo  la capitalización  electoral  a la determinación de las élites financieras.

Un estilo vergonzante de hacer política  cuyo progenitor  no fue otro que el ahora entrometido Felipe González,   que en su momento, desempeñando función  al frente del Ejecutivo despojó de todo contenido a la democracia hasta amparar la  colonización del Estado por parte de los poderes fácticos,  generando  durante su mandato como gobernante  un balance   demoledor, donde el abuso de poder se hizo norma y el rendimiento de cuentas una ficción, convirtiendo al país en campeón del endeudamiento, colmado de desempleo y saturado de corrupción, todo un estilo deplorable de ejercer el poder, es decir, de idéntica degradación  que  la ahora   generada por el Presidente Rajoy,  y cuya continuidad como sistema viene a recomendar en   su enajenación  el   desquiciado  ex-mandatario  socialista.

Pero tal posicionamiento por descabellado que parezca nada tiene de improvisación,   pues atiende a un diseño planificado cuya finalidad  no es otra que la neutralización  de su propio partido, cerrándole acceso  como alternativa de Gobierno,   para así condicionar que todo intento de renovación  en su seno mas que un cambio de rumbo  tenga el efecto de  una vuelta al peor espíritu de la Transición. De tal modo que en el ámbito de esta  coyuntura  sea fácil  la puesta en práctica de una dinámica política  y financiera  orientada a liquidar todo intento  de soberanía popular y  de ese modo  seguir manteniendo sin cortapisas  la vigente  impunidad especulativa y  el predominio del poder económico heredado del franquismo, y así sostener invariable una  trayectoria política que además de convertirnos en  mas pobres siga privándonos  de ser dueños de nuestro destino.

Los cambios políticos a positivo nunca deben generar miedos en la sociedad, y cuando  emanan democráticamente del mandato  popular como resulta  ser el caso en la situación actual, entonces, no se debe contemporizar ante reacciones involutivas que en buena lógica  deben ser erradicadas sin miramientos,  máxime cuando sus  artífices como en el caso de González, versionando a su antojo la realidad intentan llevar a término  la estafa  de anteponer  su  fascinación por el dinero, su adicción por el glamour y por  los  consejos de administración sobre lo inalienable  del interés general de la mayoría social.

A los defensores de “que todo siga igual" como González, les interesa expresamente la continuidad de lo suyo, pero en modo alguno poner remedio a la situación de los demás

Idéntica maniobra que la orquestada coordinadamente por el grupo de ex -ministros del PP, del PSOE y UCD que integrados en la Fundación España Constitucional no dudan en  ocultar   la preferencia de sus  intereses tras la demanda  de conformación de un gobierno de idéntico corte, petición acompañada igualmente del  sugestivo llamamiento a la estabilidad política, al progreso social y a la regeneración democrática, pero omitiendo al completo  toda mención de reconocimiento  al cambio político sugerido en las urnas por la notoriedad de  12 millones de  ciudadanos.

Siendo pues evidente que a los  defensores de “que todo siga igual" le  interesa expresamente  la continuidad de lo suyo,   pero en modo alguno, muestran el  mínimo interés en poner  solución a la  situación  extrema  que de forma asidua   sufren millones de personas afectadas  en lo esencial en sus  derechos laborales y sociales.

Si así no fuera,   mas que  decantarse por la falsa estabilidad  de sostener  en prórroga a  un gobierno adscrito a los recortes y a las políticas de austeridad,  encubriendo el  contagio medular de su    corrupción y financiación ilegal,  intentarían la apertura a un nuevo tiempo político a través  de un programa de cambio   y un Gobierno progresista,  que en agrupación de izquierdas,  se decantara  por asumir como propia  la   revitalización  democrática,  instituir  la solidaridad, corregir  la desigualdad, instaurar la solidaridad,  estableciendo al efecto políticas económicas que además de  crear empleo favorezcan la justa redistribución  las rentas del país. Incluyendo  en su contexto la reforma del marco  constitucional  en línea  a avanzar  hacia el federalismo,  y todo ello, con el objetivo puesto en  el desalojo del Partido popular de la Moncloa.

Propósito de imposible consecución sin la participación del ala izquierda del PSOE, Podemos e  IU que además de capitalizar la mayoría electoral, en confluencia, son  las fuerzas del cambio que conjuntamente  con otras están en condición de conducir al  país   hacia una   nueva etapa de su historia.   


Sobre esta noticia

Autor:
Galdo Fonte (412 noticias)
Visitas:
9426
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.