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Un cuarto de siglo después de Tiananmen, China dejó de ser paria

03/06/2014 12:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Veinticinco años después de la represión de la plaza Tiananmen, Pekín pasó de la condición de paria internacional a la de una superpotencia ampliamente cortejada, a medida que los temas relativos a los derechos humanos fueron progresivamente dejados de lado.

Tras el ataque lanzado por el ejército contra los estudiantes que ocupaban la céntrica plaza pequinesa, que dejó un saldo de centenas de muertes en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, las escandalizadas potencias occidentales lograban imponer sanciones económicas a China.

Sin embargo, George Bush padre, por entonces presidente de Estados Unidos y que anteriormente había sido embajador en el país asiático, rechazó los llamamientos a la adopción de sanciones más duras y envió en secreto a Pekín a emisarios con la misión de dar seguridad al número uno chino, Deng Xiaoping, de que las cosas no pasarían a mayores.

El sucesor de Bush, Bill Clinton -que durante la campaña electoral de 1992 había puesto un énfasis particular en la denuncia de los "carniceros de Pekín"- pasó rápidamente de vincular la evolución de las relaciones comerciales bilaterales a los avances que pudieran realizar las autoridades chinas en materia de derechos humanos, a tener una actitud mucho más pasiva en ese terreno.

"Nuestro gobierno estaba dividido al respecto, los chinos jugaron con esas contradicciones y no avanzaron de manera significativa en derechos humanos", señaló en una reciente audiencia ante el Congreso, Winston Lord, principal responsable de la época de la diplomacia estadounidense para Asia oriental. Hoy, Lord, que fue embajador en China hasta seis semanas antes de los acontecimientos de Tiananmen, piensa que Estados Unidos debe mantener la presión en el dominio de los derechos humanos pero cree que se podría ser más eficaz si se pusiera el acento en cuestiones "más prudentes", como el medio ambiente, "partiendo de la base que el régimen chino hizo de su supervivencia su prioridad número uno".

Más sobre

- Una influencia superlativa -

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Algunas medidas decididas en 1989 se siguen de todas maneras aplicando: los países occidentales y Japón mantienen regularmente con Pekín diálogos sobre los derechos humanos y se niegan a venderle armas a China, aun si en el pasado Francia llamó al levantamiento del embargo impuesto por la Unión Europea (UE).

China tiene actualmente una influencia en el mundo incomparablemente superior a la que ejercía en 1989: su economía se multiplicó por 30, en la medida en que el país se fue convirtiendo en una plataforma para la fabricación a bajo costo de productos manufacturados.

Desde que el presidente Xi Jinping asumió su cargo el año pasado, China multiplicó sus reivindicaciones marítimas ante sus vecinos y se procura dar la opinión y la incidencia del país en temas tan dispares como la economía mundial, el cambio climático, Corea del Norte, Irán o Sudán.

"Desde un primer momento, los gobiernos (estadounidenses) se resistieron a intervenir en estos temas" de los derechos humanos, apunta Warren Cohen, docente de historia de la diplomacia estadounidense en la Universidad de Maryland-Baltimore County. "Cada cierto tiempo el tema vuelve al tapete (...) pero el muy claro mensaje que hemos enviado a los chinos es que la relación con ellos es para nosotros mucho más importante que todo lo que ellos hacen sufrir a su propio pueblo", agregó.

Al normalizar las relaciones económicas y comerciales bilaterales, Bill Clinton señaló que esa decisión era la más adecuada para lograr "avances viables de largo plazo" en materia de derechos humanos. Sin embargo, altos funcionarios estadounidenses alertaron recientemente sobre una agravación de la situación en ese plano, con la detención de disidentes, las restricciones a las minorías y el apagón absoluto impuesto a toda referencia a Tiananmen. "No se puede decir que el desarrollo de la economía lleve a una mejoría de los derechos civiles y políticos. China lo demostró claramente", lamentó Sophie Richardson, directora para China de la ONG Human Rights Watch (HRW).


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Autor:
Redacción Política (31941 noticias)
Fuente:
AFP
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