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Cuarenta Años Después

11/03/2018 11:49 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuarenta años tampoco son nada

Hace unos treinta y ocho años, una tarde iba yo caminando por una calle del Centro cuando vi a Nelva y Carlota, compañeras de la Secundaria Federal Guillermo Prieto. Las miré, me miraron y nos saludamos. Fue algo muy rápido. Ni siquiera nos acercamos, el saludo fue a metros de distancia y un instante después yo retomé mi camino y ellas el suyo.

He vuelto a ver a Nelva en las reuniones que organizan Abud o Burgos; pero no a Carlota. No recuerdo haberla visto de nuevo desde aquel encuentro fugaz todavía en los años setenta.

Hoy por la mañana me llamó mi jefe para pedirme lo acompañara a la conferencia que Manuel Gil Antón disertaría en el Centro de Convenciones de Mazatlán, en el marco del Congreso Internacional Educativo Multidisciplinario. Dicha disertación atrapó mi interés y comencé a disfrutar la amena plática de aquel investigador de la educación.

En un momento volteé a mi izquierda y descubrí que en la misma fila donde me encontraba yo, separados por un pasillo y unas cuantas sillas, estaba sentada una mujer cuyo corte de pelo, corto, me recordó a Señorita Cometa. No vi a nadie sentado cerca de ella y la observe por unos segundos. La verdad es que sólo tardé un instante para que mis neuronas me informaran que ella era ni más ni menos que una de mis compañeras de la secundaria: Carlota X X.

Pensé en ir a saludarla, pero el momento de la conferencia no daba lugar para ello. Luego, las mujeres que se encontraban justo detrás de mí comenzaron a hablar lo que me hizo cambiar de silla y de fila. La conferencia continuó hasta alcanzar el final, pero ya no vi a Carlota. Después hubimos de buscar la salida. No había tenido la oportunidad de saludarla, pero haberla visto de nuevo después de unos treinta y ocho años me hizo pensar que no estaba distante de verla de nuevo y saludarla.

Íbamos ya hacia las altas y largas escaleras eléctricas que comunican a la planta baja y el primer piso del Centro de Convenciones cuando volteé hacia atrás y la vi ahí parada platicando animadamente con otra mujer, supongo su amiga. Bueno, pues, decidí que el momento de saludarla había llegado mucho antes de lo esperado.

Caminé los cinco a siete metros que nos separaban y me puse justo en medio de las dos mujeres.

- Perdone –le dije a la desconocida para mí, quien muy amable y aun sonriente abrió el espacio entre ambas permitiéndome el paso creyendo que iba quizá a los baños. Pero no, me detuve y le di la espalda, luego vi a la cara de Carlota. Ante esto, ella mostrando una sonrisa y con amabilidad me dijo “pase”.

- No –le respondí– vengo a saludarte.

Luego le extendí la mano que de inmediato encontró la de ella si bien titubeante. Pero aun así su rostro mostraba confusión aunque a la vez un dejo de placer. La abracé, ella correspondió. Luego me abrí un poco y descubrí que ambas intercambiaban miradas. Había gusto en el momento, placer; ella sonreía sorprendida, su compañera sonreía como gozando de la situación, yo sonreía al saber a Carla pillada y al ver el gozo de la otra.

- Quién eres –me preguntó ella, aún sonriendo ante tan absurda situación en que yo la colocaba.

- Yo sé tu nombre… sin tener que leer tu gafete –le dije señalando al distintivo que le colgaba del cuello.

Su cara mostró que hacía un esfuerzo por recordar mi nombre, pero la verdad es que, sé bien, ni siquiera reconocía mi cara.

-¿Juan Francisco? –me preguntó con lo que noté que comenzaba a adivinar; bueno, quizá a atar cabos.

- Te lo voy a dejar de tarea –le dije apuntándole con mi índice derecho. Luego comencé a alejarme de ellas.

- Quién eres.

- Te lo voy a dejar de tarea.

De nuevo me acerqué a ellas, pero luego comencé a alejarme.

- ¡Hey, dile tu nombre! –me pidió la otra mujer interviniendo en defensa de Carla.

- Te lo voy a dejar de tarea –le dije a Carlota mientras veía a ambas. Casi al instante me alejé disfrutando de ver sus caras, inmersas en la sorpresa.

La verdad me dio mucho gusto volver a ver a aquella compañera de la secundaria después de casi cuatro décadas


Sobre esta noticia

Autor:
Antonio Lerma Garay (104 noticias)
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2943
Tipo:
Reportaje
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