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Chernóbil: turismo radiactivo

30/12/2019 03:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En buena medida producto del éxito de la serie de HBO, se ha puesto de moda hacer turismo en Chernóbil, con actividades programadas de dudoso gusto, como sentirse, por unos minutos, como uno de los técnicos nucleares presentes en la sala de control cuando explotó el reactor número cuatro

Tras la hecatombe nuclear que sucedió en Chernóbil en el año 1986, la zona había caído en el olvido hasta que una serie de HBO, homónima, ha devuelto a las primeras planas de los periódicos a la localidad ucrania.

Ha sido la popularidad de la serie de la filial de WarnerMedia la que ha espoleado un nuevo tipo de turismo, que nos atrevemos a calificar como radioactivo, aunque no es nuevo el fenómeno del turismo en zonas donde se han producido acontecimientos truculentos.

Un paraíso turístico

Es lo que sin ambages confiesan las autoridades ucranias que quieren convertir la localidad en un paraíso turístico, entendemos que radioactivo.

A pesar de la importancia del accidente nuclear, tuvo una calificación de siete en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares, en la localidad ucrania, en la actualidad, viven 2.000 personas, muchos de ellos científicos nucleares.

Además de visitar los lugares donde se produjo la catástrofe, los turistas pueden comprar botellitas de «aire de Chernóbil» al módico precio de 17 euros, comerse un falso helado radiactivo, así como comprar ropa radiactiva que brilla en la oscuridad.

Sobre todo, turistas jóvenes

El turismo «nuclear» que acude masivamente a Chernóbil es mayoritariamente joven, ya sabemos que a la juventud le agrada – nos agradaba – las emociones fuertes, una afición que declina con los años.

En la extensión del turismo en Chernóbil también ha tenido que ver que la radiactividad, en los 34 años que han pasado, ha descendido mucho lo que permite abrir zonas cercanas al kilómetro cero de la tragedia para ser visitadas.

Distorsión televisiva

Una de las agencias de viajes que proporcionan guiados por la ciudad y la región circundante es la Agencia de Viajes Solo East, pero su propietario Sergii Ivanchuk no está nada conforme con la visión de la hecatombe nuclear que da la serie de HBO.

La reconstrucción de la serie televisiva no se ciñe a la realidad, ni en la cronología ni en los lugares, por lo que él se ha negado a reconfigurar el guiado que realiza a los turistas, ya que según él representa el Chernóbil «real».

Del mismo modo, y no es el único en la zona, se muestra aterrado de las declaraciones del presidente ucranio Volodymyr Zelenskiy, que ha mostrado su interés, entendemos que un interés de estado, de convertir Chernóbil en un paraíso turístico.

Turismo y vandalismo

Es otra de las consecuencias de que Chernóbil se convierta en un polo de atracción turística, donde llegan algunos turistas poco cívicos, que, por ejemplo, han llenado muchas paredes con grafitis, muchos de ellos de dudoso gusto.

Por el territorio que ocupase la central nuclear también se ha extendido, importado de los Estados Unidos de América, el hábito de que los enamorados refrenden su sentimiento colgando candados de los lugares más inverosímiles.

Esta afición se ha cobrado más de una vida, ya que no han sido pocos los que han querido coronar escalando la Duga – una estructura de decenas de metros donde se ubicaba una estación de alerta temprana de detección de misiles balísticos – colocando allí un candado.

Una de las agencias de viajes que proporcionan guiados por la ciudad y la región circundante es la Agencia de Viajes Solo East, no conforme con la visión de HBO

También espacio para el mal gusto

Inclusive al calor del negocio radioactivo hay incluso el que ha caído en lo kitsch, o directamente en el mal gusto, creando un merchandising que tiene poco respeto a los muertos en la hecatombe nuclear.

Desde imanes para nevera que casi celebran el estallido del reactor nuclear, a camisetas con efigies de lobos cuyos ojos brillan en la oscuridad, asemejándose al comportamiento de los residuos nucleares.

El puente de la muerte

Se trata de uno de los «monumentos» más famosos de Prypiat, la ciudad anexa al reactor nuclear de Chernóbil, y donde vivían la mayoría de los trabajadores de la central nuclear y de los servicios auxiliares de la misma.

Se cree que fue desde ese puente desde donde muchos habitantes de Prypiat contemplaron la central nuclear en las horas posteriores al estallido del reactor.

Se trataba de una zona desde la que se podía contemplar al completo la central nuclear, y la concentración de personas se debió a que en aquellos momentos posteriores al accidente se podía ver la central nuclear rodeada de una iridiscencia.

Role – Playing

Es otra de las «atracciones» que ningún turista se quiere perder, y consiste en visitar la sala de control del reactor que explotó en el accidente.

A los turistas se les suministra un uniforme similar a los que llevaban los técnicos de la central nuclear, compuesto por una bata blanca y un gorro del mismo color.

De hecho, la sala de control del reactor cuatro, que es el que estalló, ha sido abierta en fechas recientes, ya que otras dependencias de la central llevan muchos años completamente descontaminadas.

A pesar de la descontaminación, la radiación que sigue existiendo en esa sala de control es 40.000 veces mayor que la dosis recomendable para un humano; de hecho, los turistas tienen el tiempo tasado en cuanto a la duración de su visita.

Además, los visitantes tienen que ir vestidos con ropa especial de protección frente a la radiación, y una vez que han salido de la zona se mide la radiación que despiden.

Un árbol de Navidad

Por iniciativa de los vecinos de Prypiat, se ha colocado en la ciudad el primer árbol de Navidad desde el año 1986, año en el cual se produjo el accidente nuclear cuyos efectos sufrieron muchos países europeos.

De hecho, y a esto no se le ha dado el suficiente «bombo» mediático, la radiación de la explosión del reactor número 4 llegó inclusive hasta España.

Ahora, en la ciudad de Chernóbil, más alejada de lo que estaba Prypiat de la central nuclear, la vida ha renacido y una buena muestra de ello es que los habitantes ya pueden celebrar nuevamente la Navidad.

Se trata de una gesta ambiental que demuestra que la naturaleza y la vida, hasta en las peores circunstancias, se acaban abriendo paso.

Hay que tener en cuenta, para entender la magnitud de la tragedia, que el accidente liberó radiactividad equivalente a 500 bombas atómicas como las que se lanzaron sobre Hiroshima y Nagasaki.

Tras la hecatombe nuclear que sucedió en Chernóbil en el año 1986, la zona había caído en el olvido hasta que una serie de HBO, homónima, la ha devuelto a las primeras planas de los periódicos

Fuente - El diario | the guardian / HBO en Wikipedia / Chernóbil en Wikipedia / 20 minutos


Sobre esta noticia

Autor:
Gonzalo Sánchez Del Pozo (197 noticias)
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2643
Tipo:
Reportaje
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