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Una burguesía de usurpación izquierdista se forma en Venezuela bajo el perfil bolivariano

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17/08/2019 20:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La sociedad izquierdista en Venezuela fueron paridas en adversidad e incongruencias, donde una diversidad de jóvenes fueron enviados a un camino inesperado, la muerte en las falsas guerrillas, porque lo de hoy, no se compagina con ese ayer

Aventis

Petkoff reconoció que resultaba imposible romper la polarización existente entre AD y Copei, por lo que las fuerzas pequeñas como el MAS tendieron puentes ocasionales a alguno de estos partidos, como se refleja la coincidencia entre AD y MAS y las medidas económicas adoptadas por el gobierno de Pérez, así como el MIR, Domingo Alberto Rangel y otros partidos de izquierda coincidieron con la posición de Copei.

La izquierda venezolana en general consideró la candidatura de Carlos Andrés Pérez para las elecciones generales de 1973 como la representación de la gran burguesía nacional e imperialismo norteamericano, y convocaron a la “unidad” `para vencerla. Pérez ganaría e iniciaría su gobierno con una apreciable alza de los precios del barril de petróleo que había comenzado en el último año del gobierno de Rafael Caldera.

El Congreso de la República otorga poderes extraordinarios que facultan al presidente Pérez para legislar en materia económica y financiera en base al ordinal 8º del artículo 190 de la constitución de 1961, que daba al Jefe de Estado la facultad extraordinaria de dictar medidas en materia económica y financiera cuando así lo requiriera el interés público. Pérez lo justificó en la abundancia de recursos monetarios producto del aumento súbito de los precios del petróleo consecuencialmente requería modificar las regulaciones económicas y financieras para que tuviera libertad de invertirlos o emplearlos en la forma que el presidente crea más conveniente.

Petkoff calificaba las políticas económicas iniciales del gobierno de Pérez como “gatopardianas”: “Hay que cambiar para que todo siga igual”, pues entre sus objetivos figuraban reordenar el capitalismo, modernizarlo, atenuar la disparidad entre el sector industrial y agrícola, estimular el desarrollo de las regiones deprimidas del país y, dentro de la coyuntura mundial, proceder a la nacionalización del hierro y del petróleo para hacer del capitalismo tanto del privado como estatal venezolano, dueño de sus principales recursos económicos; sin embargo reconoce en estas “expectativas” y “esperanzas populares”.

Con el fin de acompañar estas “expectativas”, el favorecer la aplicación pronta de estas medidas “de orientación popular”, enfrentar la resistencia de los sectores afectados por éstas, el estimular la firmeza del gobierno y de AD frente a estos sectores adversos y conscientes de las limitaciones que podrían sobrevenir de la acción oficial, se abrió una “suerte de crédito” al gobierno no negando el voto parlamentario; abriéndose un ancho canal de comunicación con el “venezolano común” quien precisamente confía en recibir algún beneficio de la gestión anunciada.

Petkoff termina observando que todo el conjunto de abstracciones que manejan los revolucionarios – imperialismo, neocolonialismo –podría ser reducidos a una fórmula simple y comprensible. Para que Venezuela salga de abajo, para que pueda realizar su destino histórico de pequeña gran potencia mundial, los pobres, los que no poseen nada, tienen que echar del poder a los ricos y expulsar a los americanos del país.

Al indagar periodísticamente sobre un viaje realizado por Petkoff a los EEUU a finales de 1974, se señala que había sido invitado por los Centros de Estudios Latinoamericanos de las universidades de Florida, Texas, Stanford, Wisconsin, Indiana y Princeton, así como por el Latin American Studies Association- LASA-. Petkoff puntualiza no puede verse a los Estados Unidos como si íntegramente fuera un “monstruo” especializado en devorar revolucionarios, como si en esa potencia imperialista no existieran corrientes políticas que rechazan el rol de “gendarme” que los EEUU se asigna y con quienes se pueden establecer relaciones fructíferas. Para los revolucionarios debe acabarse definitivamente aquellos tiempos en donde ir a los EEUU era una señal de herejía.

En relación al diagnóstico sobre Venezuela, Petkoff precisaba que las relaciones de producción capitalistas criollas e imperialistas norteamericanas constituye la base sobre el cual se asienta la sociedad venezolana y al mismo tiempo la estrangula. El obstáculo principal para el desarrollo de las fuerzas productivas del país, para su desenvolvimiento autónomo, dinamizado, independiente, lo constituye precisamente esa compleja “unidad neocolonial” que es la fusión de las relaciones de producción imperialistas y capitalistas autóctonas. El capitalismo venezolano es propio del subdesarrollo dependiente, asociado, deformado y deforme.

A raíz de los acontecimientos de la Primavera en Praga, el militante del Partido Comunista Venezolano (PCV) y ex insurgente Teodoro Petkoff puso en evidencia el enfrentamiento ideológico con dicha organización, postura que lo llevaría en 1971 a fundar el Movimiento al Socialismo (MAS) con la propuesta de un “socialismo venezolano”.

Escribe en el libro Checoslovaquia: el socialismo como problema (1969), donde denuncia el autoritarismo estalinista de la jefatura soviética, cuyo tributario era el PCV. Los hechos de Praga ponían fin a un auténtico modelo de “socialismo democrático” – según Petkoff- producto de los antecedentes del “parlamentarismo burgués” e industrialización en la extinta República de Checoslovaquia, creada después de la I Guerra Mundial por el Tratado de Versalles, a diferencia de la Rusia zarista.

La peculiar concepción sobre el “internacionalismo proletario” impuesta por Stalin en el movimiento comunista mundial consistía en la subordinación absoluta a las necesidades de la política exterior soviética, liquidando toda autonomía partidista nacional no acorde con la del Partido Comunista de la Unión Soviética. Esto supuso una “regimentación cerradísima” de los partidos comunistas voluntariamente aceptada, derivó en un “inverosímil” caso histórico de alienación y tuvo manifestaciones gravísimas cuando los partidos comunistas de Europa del Este asumieron el poder perdiendo toda independencia y perfil propio.

Posteriormente Petkoff publicó ¿Socialismo para Venezuela? (1970) y Proceso a la izquierda: o de la falsa conducta revolucionaria (1976), interpretados como una postura radical con la finalidad de precisar teóricamente al “socialismo venezolano” en base entre otras particularidades a una “crítica feroz” al PCV.

Destacaría que el análisis marxista acerca del contenido clasista del gobierno de Wolfgang Larrazábal no fue realizado por la directiva del PCV, elemento importante para la elaboración de la táctica que apenas mereció en el XV Pleno del Comité Central, en abril de 1958, una insólita mención a la simpatía y sensibilidad popular de Larrazábal y la increíble admisión que resultaba difícil establecer el contenido clasista de su gobierno. Criticaba el “browderismo” del Comité Central una suerte de “reducción al absurdo” de los “frentes populares” y alianzas con las burguesías nacionales en los países dependientes y coloniales.

Reitera que el PCV busca constantemente una forma de alianza con la burguesía y los partidos políticos burgueses por “hombres” de cuya consecuencia revolucionaria no se podía dudar, lo que llevaba a sustituir en muchos casos el análisis marxista por la retórica liberal burguesa.

No resultaba una exageración o “tremendismo”, según Petkoff, afirmar que solo a partir de 1959, el PCV – en cual todavía militaba- comienza a definir su perfil revolucionario, una carencia básica que privaba de su condición genuinamente revolucionaria. No se tenía ni concepción ni voluntad de poder y por lo tanto se admitía la dirección de la burguesía y de sus partidos en todos los procesos políticos y sociales hasta 1959.

Posteriormente se comenzó a cumplir, como no se había hecho antes, la razón de “nuestra” existencia revolucionaria: la disputa real por el poder político, pues lo que define, sobre todo la naturaleza revolucionaria de un partido comunista, es su disposición a participar concretamente en la lucha por el poder. La adopción de determinadas formas de lucha resultaba decisiva para la conformación de una “voluntad de poder” al cambiar las “coordenadas mentales”, por lo que las reorientan en ese sentido.

Usar al pueblo en arengas es fácil, actuar con responsabilidad es lo adecuado ante lo buscado

Hugo Chávez Frías, tuvo que condensar todo un ideario para darnos a conocer un principio de libertad revolucionaria en base a una democracia protagónica y participativa. Ahora regresa la sombra de Stalin y Lenin a Venezuela, bajo la voz de dirigentes que están comprometidos con el neoliberalismo y se esconden en banderas de la vieja izquierda por su autoritarismo y manera de querer someter a la gente.

Hoy, debatir y pelear contra Trump Donald, es imposible. Es hacerlo contra China, Xi Jinping, y Vladimir Putin, Rusia, quienes buscan unirse en un solo pensamiento comercial para bajar las cargas morales que se han dejado en el pasado. De allí que Rusia jamás podrá atacar a los israelíes por la ayuda dada en el socorro de las mujeres rusas y jóvenes de la misma nacionalidad que bajaron a la tierra del Golán para procrear sus familias y mestizarse en la visión de un nuevo mundo en la Tierra Prometida, herida fuertemente por la acción de los grupos religiosos que se enfrentan entre sí, desde épocas anteriores al cristianismo.

“¿Quieren batalla? Vamos a la batalla. Estamos listos, la furia bolivariana está lista para la batalla”, prosiguió el presidente Maduro en un discurso. Aseguró que el pueblo venezolano “está indignado y ha reaccionado” ante la sanción estadounidense que se dio a conocer en días anteriores, y por ello, a una jornada mundial de protesta contra Trump.

En una marcha, expresó: “Esa es la furia bolivariana que los Estados Unidos y su gobierno imperialista van a ver a partir de hoy, y a partir de los días que están por venir. Justicia, justicia pide el pueblo frente a la agresión imperialista”, sostuvo.

Desearía ver al bloque militar que esta al lado de nuestro presidente, hablarle con sinceridad y le explique, como está nuestra flota armada acantonada en los muelles de Turiamo y la Base Naval Agustín Armario, cual es la condición física de nuestros submarinos, donde el Sábalo tiene ya ocho años siendo reparado y los presupuestos van y viene. Es fácil hablar a nombre de otros, es decir de la fuerza militar rusa y cubana.

Me dije que no iba a nombrar más a la casta militar que nos gobierna, que no son hombres de izquierda y que fueron preparados por tropas norteamericanas y sus Academias. Saben a lo que se enfrentaran. Es una lástima que desviaron su perfil a vigilar y controlar alimentos, cuando es oficio y acción de otras fuerzas civiles y castrenses.

El espíritu de Bolívar Simón y de Hugo Chávez Frías era otro. Lo sabemos.

Ante esta realidad y frente al escenario por muchos años más de un mundo hegemónico caracterizado sea como sea por un sistema de dependencia y desigualdad económica centro-periferia, la gran pregunta para cualquier país periférico como Venezuela es qué hacer, primero que nada, para sobrevivir, para preservar siquiera su derecho a existir, y luego, para alcanzar el nivel adecuado de bienestar material para su población.

Esto coloca la gran pregunta del modelo de desarrollo a seguir, no como una opción autónoma, sino como una decisión de inserción o no en el modelo de desarrollo de los países hegemónicos y las consecuencias de dicha decisión para la seguridad nacional y la felicidad social.

Aquí, en Venezuela quedan pocos izquierdistas, negociadores a costa del hambre del pueblo, muchos disfrazados bajo la efigie de Chávez Frías.

Durante la IV República en Venezuela se optó, por un único  resultado de haberse garantizado la supervivencia, el derecho a existir; aunque, como la mayoría de los países de la periferia, a costa de la pobreza y la miseria de la mayoría poblacional. Por esa vía, no se logró pasar de la mera inserción extractivista en las cadenas de valor del hegemón atlántico monocefálico.

Durante la Revolución Bolivariana, se optó por una combinación de varias opciones, con resultados tempranamente alentadores. Igual que en la IV República, no se ha logrado pasar de la mera inserción extractivista en las cadenas de valor hegemónicas, pero con importantes diferencias: (a) Un desplazamiento significativo, aunque todavía menor, del hegemón atlántico monocefálico hacia el hegemón euroasiático bicéfalo (del Consenso de Washington hacia el más favorable y flexible Consenso de Pekín). (b) La conformación incipiente de un sistema de desarrollo endógeno comunal, pero sin transformación cultural en los patrones de consumo e intercambio y con muy escasa presencia dentro de las fuerzas productivas del país. (c) La todavía más incipiente alianza regional de América Latina y el Caribe, aunque sin verdadera unidad y claridad de propósito. (d) La conformación de un importante aparato productivo en manos del Estado más allá del sector petrolero, abarcando los sectores primario, secundario y terciario de la economía nacional. (e) La conformación de una muy reciente pero prometedora iniciativa de desplazamiento del modelo de distribución por demanda hacia el modelo de distribución programada de bienes esenciales, bajo control y operación coordinada del Estado y del pueblo organizado a nivel comunitario.

¿Cuál podría o debería ser de ahora en adelante, tomando en cuenta el nuevo giro geopolítico de la Ruta de la Seda, así como el cuadro multifacético de la geopolítica latinoamericana y las propias ventajas del país, el curso a seguir en el modelo de desarrollo mundial actual?

Prefiero, los criterios del mundo ruso y de Corea del Norte en cuanto a la disciplina del Estado como estructura y neutralizar las cadenas de corrupción que viene quebrantando nuestra precaria economía y encarcelar a los dirigentes y ministros que abusaron del sentimiento Bolivariano, entronizado en Hugo Chávez Frías.

Lamentablemente, el presidente electo por las Fuerzas Populares de Vanguardia de Izquierda viene siendo engañado, hasta por religiosos que utilizan La Biblia como bandera de lucha social y se conforman en partidos en apoyo al gobierno para recibir prebendas y son portavoces de los Estados Unidos de América y, muchas de sus Asambleas de reunión eclesiástica se encuentran en zonas de seguridad como estaciones de bombeo de agua, aeropuertos y fuentes de energía eléctrica de transmisión.

De esta manera, Señor presidente y de todos los venezolanos de buena voluntad, cambie su discurso político y saque a los militares de los puntos de control agroalimentario para estabilizar la economía. Como también se debe revisar quienes controlan las cajas CLAPS en Consejos Comunales y del Estado. Estamos con el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava sobre el asunto del gas y servicios públicos, un poco de hombres ávidos y corrompidos que espolian el salario del venezolano y constituyen el Estado Delictivo.

Así, tenemos que las teorías de Teodoro, hoy, se convierten en controversiales, porque la vieja ideología de Izquierda se esfuma en las aguas de la Cuenca del Caribe.

* Escrito por Emiro Vera Suárez, Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del Aragüeño


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Emiro Vera Suárez (1117 noticias)
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