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Alejandra

11/02/2017 17:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A la memoria de un amor que no pudo ser. Escrito por: Jeison Rodríguez Castillo

 

Ya la había visto antes, no recuerdo exactamente la primera vez, pero sé que ella tenía puesta la sudadera de color azul oscuro con detalles verde aguamarina y blanco del colegio El Rosario de Funza. Destacaba porque era la más alta entre sus compañeras, aunque en ese tiempo la veía mucho más delgada y la pubertad no había hecho en ella el efecto que todos disfrutamos hoy en día. El cabello rojizo siempre estuvo presente, y no me puedo olvidar de mencionar esas pecas, que en su caso fueron muchos más puntos a su favor.

 

Lo que me impresiona es que en ese tiempo ni siquiera me llamaba tanto la atención y obviamente no sabía en la persona tan importante que se iba a convertir para mí. Antes de cualquier mal entendido tengo que aclarar que no solo hablo de ella por lo que es en la parte física, pues su personalidad no se queda atrás o por lo menos en mi mente, ese era el imaginario que había forjado de acuerdo con las veces que hable con esa señorita y lo que mis amigos que alguna vez compartieron con nosotros, decían sobre Alejandra.

 

También tengo que decir que nunca tuvimos una relación amorosa, ni besos y mucho menos escenas no aptas para los menores de edad, claro está que fue por decisión de ella. Es importante esta aclaración porque en mi relato de enamorado parece que fuera una historia de "Vivieron juntos para siempre", cuando en el mejor de los casos es solo la confesión de un loco, obsesionado con una chica que nunca le puso cuidado. Y a lo mejor si lo es, pero eso lo decidirá el lector después de terminar de ver hasta la última letra y analizar todas las palabras, frases y argumentos con las que los voy a tratar de convencer durante este escrito.

 

Luego de ese largo preámbulo les tengo que contar que la primera vez real, en la que creía y después ella me confirmó más tarde que se dio cuenta que yo existía, fue en una peluquería. Ella tenía el cabello largo y muy bonito para ser sincero; ese día se lo corto hasta los hombros, no obstante ese look no le restaba nada a su belleza natural. Y cómo era de esperarse aquella vez no le hablé y así pasaron muchos días y creo que hasta algunas semanas.

 

Hoy recuerdo y le agradezco a Gloria, una amiga que trabajaba en esa peluquería. Pues ella me dijo el nombre de esa niña pelirroja tan bonita por la que en algún momento le pregunté. Desde ahí todo fue mucho más fácil, pero como soy un cobarde algunas veces, lo primero que hice fue buscarla en Facebook y enviarle un mensaje a través de ese medio. Yo creo que por su personalidad tan bonita me respondió y a partir de esa conversación pude tener el valor de hablarle en persona las próximas veces que la vi en dicho salón de belleza, aunque tampoco cruzábamos muchas palabras porque Alejandra casi siempre iba con la mamá y me daba mucho miedo y vergüenza hablarle.

 

Mis amigos y los hombres en general no me dejarán mentir, pues cuando uno quiere relacionarse con una chica, se averigua donde se la pasa, con quienes y hace hasta lo imposible por lograr "coincidir" con esa persona en esos lugares que ella frecuenta. La verdad no fue muy difícil porque yo sabía que Alejandra vivía en un conjunto al lado de mi barrio y que se la pasaba con sus amigos en un billar a una cuadra de mi casa. Antes de continuar les tengo que contar un detalle, ya que en ese tiempo yo salía mucho con una amiga y en algunas oportunidades se sentía cierta afinidad entre nosotros, Es más, éramos casi novios y hasta la mamá de ella le preguntaba por el tipo de relación que teníamos los dos, el nombre de ella es Lorena.

 

En ese tiempo yo me aproveche de dos circunstancias para ponerlas a mi favor, la primera era que iba al billar con Gloria y mi amiga Lorena para que no fuera tan evidente que yo quería estar cerca de Aleja y hablar con ella. Y segundo que los amigos de Alejandra eran niños que estaban terminando el colegio o se encontraban apenas en los primeros semestres de la universidad, mientras que yo trabajaba y por eso tenia dinero para invitarla a la mesa en la que estábamos Lorena, Gloria y yo. Otro punto a mi favor siempre fue Gloria, pues es una señora muy relajada en su forma de ser y además es como una segunda madre para mí y mi grupo de amigos, por eso también le caía muy bien a Aleja y a su mamá.

 

Recuerdo tanto el único día que estuvimos los cuatro en la mesa de aquel billar, yo estaba sentado al frente de Gloria y tenía a diestra y siniestra a Lorena y Alejandra respectivamente. Para que les voy a mentir, yo me sentía poderoso y Gloria me miraba con una sonrisa cómplice, aunque yo no podía hablar mucho en ese momento para no quedar mal con ninguna de las dos, solo soltaba palabras y comentarios con Glori y algunos chistes bobos para toda la mesa para no parecer aburrido.

 

Luego de eso salimos un par de veces con Alejandra aunque ella tenía novio en la universidad. Yo pienso que en uno de esos encuentros fue cuando perdí toda oportunidad con aquella pelirroja hermosa. Hice algo absurdo, hoy en día cuando pienso en eso y sólo puedo sonreír y maldecir en mi mente, incluso insultarme un poco por ser así de burro. Lo que sucedió es que estábamos hablando y por error le dije "LORENA", lo escribo en mayúsculas porque fue un error mayúsculo. Ella me respondió en un tono un tanto irónico y sarcástico: "Oye, yo me llamo Alejandra por si no sabías". Yo creo que me puse rojo porque sabía que la había embarrado. Era obvio que las cosas después de eso no iban a ser iguales, incluso ella parecía que le había restado importancia a aquel momento, pero todos sabemos que en ese tipo de cuestiones, la mayoría de las mujeres no olvidan semejante descaro.

 

Eso no fue todo, en lo que fue un evento desafortunado que al final terminó condenándome, la volví a invitar a salir, esta vez era algo mucho mejor que unas cervezas en un billar. En ese tiempo se estrenaba el stand-up comedy de Andrés López titulado: "llegar a Marte". Ella acepto ir conmigo a verlo, es más, Alejandra estudiaba en la noche y decidió no ir a clase solo para acompañarme. Cuando ella me confirmó llamé a "cierta empresa" e hice la reservación y compré las boletas para la función de la semana siguiente.

 

Hasta ahí todo iba sobre ruedas, sin embargo un día antes de la función, yo recibí una llamada, una muy triste llamada, pues una de las operadoras de la empresa en la que aparté las entradas me dijo que yo tenia la reservación, pero por un error algunas de las boletas que se vendieron por reserva las habían puesto a la venta en un punto y por eso no me podían entregar mis tiquetes en físico, por lo tanto no tenía entrada.

 

Ellos me ofrecieron la entrada a otros eventos que cumplían con los estándares de precio, ubicación y que eran parecidos a el acto al que yo y Aleja íbamos a asistir, puesto que para "Llegar a Marte" las entradas estaban agotadas. Obviamente mi respuesta fue una negativa entorno a esas supuestas "soluciones" por cuestión de gusto y afinidad con los actos de aquel comediante y hasta algún insulto se me escapó en contra de la pobre operadora, porque no podía creer que una empresa reconocida fuera tan incompetente.

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En medio de mi rabia, pensé con claridad e inmediatamente llamé a Alejandra para informarle todo lo que había pasado, fue difícil, no es algo que pasé muy a menudo y tampoco se podía explicar fácilmente. Ella no se enfado ni discutió conmigo, sino que por el contrario me apoyo y se notaba que le preocupaba que a mi me devolvieran el dinero, porque en este país del sagrado corazón uno nunca sabe.

 

No obstante al otro día, es decir, el día en el que se suponía que era la función salimos, yo compré unas gomitas y se las entregué en una bolsa de regalo, fue una "cita" sencilla en una cafetería al frente de la iglesia de mi barrio. Recuerdo que solo pedimos un par de cappuccinos y unas galletas, sin embargo duramos halando aproximadamente tres horas. Y antes de que piensen cualquier cosa, no sucedió así porque yo no tuviera dinero, sino porque la charla fue muy amena y el tiempo se nos pasó volando. Es más, fue tanta la pena que me dio cuando iba a pagar, que pedí un postre para que Aleja le llevara a la mamá.

 

Luego de eso recuerdo una semana especial, pero primero aclaro que cuando trabajaba me levantaba a las 3:30am y por eso no trasnochaba y como Aleja estudiaba en la tarde/noche se conectaba para chatear después de las 11:00pm. Y era tanta mi fascinación por esa mujer que durante una semana en la cual no trabajé, puesto que en el carro donde desempeñaba mi labor se había averiado y estaba en el taller, yo aproveche para hablar por chat con ella todos los días durante ese tramo de tiempo. Me quedaba hasta altas horas de la madrugada chateando con ella. Quizás para ella era normal, pero para mí no, a esas horas todo sucede de una forma diferente, casi mágica y más cuando se habla con una persona especial para uno.

 

Después pasaron meses o quizás años en los que la única forma en la que yo sabia de ella era a través de redes sociales, solo viéndola en fotografías y de vez en cuando yo le escribía y hablábamos un rato. Nunca más fue lo mismo, ella conoció nuevos amigos en su trabajo, se involucro con otras personas y yo también entré a la universidad e hice nuevas amistades. Y entre eso, los trabajos de la U, el trabajo de ella y otros tantos compromisos la fui sacando de mi corazón y mi memoria.

 

!Claro! Hasta que la veía, porque como dice la frase de alguna película cuyo nombre no recuerdo en este momento: "El destino actúa de maneras misteriosas". Puesto que por los horarios de mis clases en la universidad y los de ella en el trabajo, a veces nos encontrábamos en la mañana a la hora de coger el bus y en las tardes en el portal de la calle 80. Yo contaba los minutos para que se pasaran más lento el tiempo y en mi mente deseaba que hubiera trancón para hablar durante un tramo más largo con Alejandra.

 

Al principio quería contar la historia con un orden cronológico, pero es imposible, ahora recuerdo que en algunas tardes cuando llegaba de trabajar en el carro la veía a través de la ventana y sin que ella se diera cuenta de mi presencia le escribía:

-Que linda te ves con esa blusa café

-¿Dónde estás? Respondía ella

-¿En serio no me ves?

-No

Mientras me buscaba entre las personas girando a un lado y al otro, una y otra vez. Y en otras ocasiones la observaba y no le decía nada, solo la contemplaba y seguía mi camino.

 

En sí nuestros encuentros y charlas son bobadas si ustedes se dan cuenta, sin embargo no creo que exista ninguna persona que se detenga tanto en los detalles y disfrute al vivirlos y al recordarlos, así como yo, es obvio que eso no sería posible sin tener ciertos sentimientos por una persona. Es inevitable pensar que siento algo por Aleja, puede ser que no sea amor, pero con una chica así se puede pensar en tener una relación para toda la vida, de eso si estoy seguro. Ella me dijo una vez que por su temperamento en el trabajo no le decían Aleja, sino "Alega". La verdad no comprendo por qué, para mí siempre ha sido, es y espero que siga siendo la persona más bonita en todos los sentidos que he podido conocer.

 

En alguna borrachera con un amigo hablábamos de mujeres y traiciones, como la canción de Vicente Fernández y no sé en qué momento nos encontrábamos viendo en el celular las mujeres bonitas y las más buenas que cada uno de nosotros teníamos en las distintas redes sociales. Yo comencé con un par de amigas que tienen más operaciones que el álgebra de Baldor y justo después le mostré la foto del perfil de Alejandra, a lo que él respondió: "Tiene cara de novia", pues en las categorías de nosotros los hombres las buenas son para ciertas cosas y las bonitas para algo mucho más serio.

 

Recuerdo ese comentario, porque la verdad en mi mente yo pensé: ¿Para novia? (…) Aguanta para esposa. Aunque como ya dije anteriormente estaba borracho. Pero a quién quiero engañar, esa niña me gusta, y mucho. En estos momentos ella está en España y con su partida se me fue un pedacito de mi existencia, porque antes por lo menos me la encontraba en el transporte público o en las calles que colindan nuestros barrios, mientras que ahora solo espero que vuelva, sin saber si volverá embarazada o con espeso, ni la fecha, en fin, no sé nada.

 

Hoy confieso que este escrito nació un poco por el abundante tiempo libre que tuve durante mis vacaciones, no obstante también es una buena manera de desahogarme. Y lo digo con sentimientos encontrados, pues sé que ella está muy lejos con su novio, pero a mí no me importa mucho eso, aún quedan muchas páginas en blanco en el libro de mi vida y no se puede predecir que le traerá el destino a uno. Para cerrar confieso que antes de hacer este párrafo final vi una foto suya en Facebook mientras escuchaba "No sé si volverá" de Superlitio, aunque pensándolo bien debió ser escuchando Yellow submarine de The beatles, porque sé que a ella le gusta. En fin, término viendo la imagen que más me gusta de ella, el retrato aquel lo monto en su perfil el día 8 de enero del 2017 cuya ubicación radica en Casa Milà, en Barcelona, España. Se ve hermosa y ese es el imaginario que quiero tener de ella cada vez que su imagen, su voz y sus recuerdos vengan a mi mente.  

 

"La mejor forma de superar a una mujer es convertirla en literatura"

Frase de la película: 500 días con ella

 

Jeison Rodríguez Castillo


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